Bendijo a los fieles con agua bendita
Una multitud entusiasmada saluda al Papa por las calles de París
viernes 12 de septiembre de 2008, 20:43h
Miles de files se han agolpado en la aceras, las ventanas y los balcones, un numeroso público de todas las edades dio la bienvenida al Pontífice agitando banderines amarillos y blancos, los colores del Vaticano, y con gritos de entusiasmo.
El papa Ratzinger sonreía, saludaba a la multitud e, incluso, llegó a bajar la ventanilla de su vehículo para poder sacar un brazo.
Antes de entrar en la catedral, bendijo con agua bautismal al numeroso público congregado fuera. Y una vez dentro, un fuerte aplauso de sacerdotes, religiosas y miembros de la jerarquía eclesiástica le dio la bienvenida.
En el interior del templo Ratzinger saludó también a los representantes de las distintas confesiones cristianas.
El Obispo de Roma llegó a Notre Dame procedente del Colegio de los Bernardinos, edificado en 1247, donde pronunció un discurso ante 700 personalidades del mundo de la cultura francesa y entre los que estaban los ex presidentes franceses Valery Giscard D'Estaing y Jacques Chirac y representantes musulmanes.