la actividad humana, puede influir
Los fines de semana, menos lluviosos en invierno que en primavera
domingo 14 de septiembre de 2008, 12:57h
Al parecer y según un estudio conjunto entre las universidades españolas de Barcelona, Gerona, Valencia y la alemana Augsburg, han probado que en España llueve menos los fines de semana, alrededor de un 20 por ciento menos que en los meses primaverales.
Arturo Sánchez Lorenzo, uno de los investigadores implicados en este estudio, elaborado a partir de los datos obtenidos en trece estaciones meteorológicas desde 1961 a 2004, ha explicado que, en invierno, esto se debe a que los sábados y los domingos existe una mayor presión atmosférica respecto a los días centrales de la semana (miércoles y jueves), lo que implica más estabilidad, menos formación de nubes y, por tanto, menos lluvias.
El trabajo, publicado en la revista "Geophysical Research Letters", se centra en si se pueden detectar cambios semanales en variables climáticas de diferentes observatorios situados indistintamente en ciudades y áreas rurales.
La hipótesis
No obstante, Sánchez Lorenzo ha detallado que la teoría explica que posiblemente detrás de estas diferencias estén los aerosoles originados por la actividad humana, que presentan mayores concentraciones los días laborables, cuando por ejemplo hay una mayor actividad industrial. Por lo que, esta podría ser la explicación última de que en invierno los fines de semana sean más secos y que en primavera el efecto sea el contrario,más precipitaciones los sábados y domingos.
Los gases y aerosoles, hipotética causa
En este sentido, Sánchez Lorenzo ha insistido en que la explicación de los aerosoles es una hipótesis ya que ha advertido, que existen muchas incertidumbres alrededor de los efectos indirectos de los gases y ha recordado que tanto en invierno como en el resto de estaciones existe un mismo patrón en la actividad industrial.
Por lo tanto, una mayor concentración de aerosoles y partículas sólidas entre los días de la semana respecto a los fines de semana, unas partículas, además, que no sólo afectarían a las zonas industriales de donde surgen.
Sin embargo, en primavera se intuye que en España llueve más los fines de semana, cuando, siguiendo la hipótesis de los aerosoles, hay menos contaminación. Esto se podría deber, ha continuado Sánchez Lorenzo, a que dependiendo de la estación del año los aerosoles tienen efectos distintos.
Así, en invierno podrían predominar los efectos directos de los mismos, que provocan enfriamiento en la superficie terrestre, un descenso de las temperatura, mayor humedad y más lluvia, mientras que en primavera podrían predominar los indirectos, que reducen el número de gotas de las nubes, lo que podrían llegar a disiparlas, ha explicado Sánchez Lorenzo.
Este investigador, de la Universidad de Barcelona, ha querido dejar claro que el estudio se centra sobre todo en los meses de invierno y ha relatado que para llegar a las conclusiones que se han alcanzado se han estudiado doce variables climáticas, como la temperatura media, máxima y mínima, la presión atmosférica y las lluvias.
El trabajo, financiado por el plan de I+D+i del Ministerio de Ciencia e Innovación y publicado en la revista "Geophysical Research Letters", está firmado además de por Sánchez Lorenzo, por Josep Calbó, Javier Martín Vide, Albert García Manuel, Gemma García Soriano y por el alemán Christoph Beck.