El director de la CIA mantuvo este lunes una reunión secreta con el líder de los talibanes para discutir la delicada situación en Afganistán.
El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, también ha pedido a Estados Unidos que se mantenga en el aeropuerto de Kabul tanto tiempo como duren las operaciones de evacuación, pero el Pentágono sigue considerando el 31 de agosto como la fecha máxima para culminar la salida de sus tropas y la evacuación de los estadounidenses y sus colaboradores de Afganistán.
Ya se ha confirmado, por voz del primer ministro británico, Boris Johnson, que los países del G7 exigirán a los talibanes a este respecto un "paso seguro" para aquellas personas que quieran abandonar Afganistán más allá de la fecha marcada. Tras presidir una reunión virtual, el premier aseguró que las potencias occidentales cuentan con "considerables" mecanismos "económicos, diplomáticos y políticos" para respaldar esa exigencia.
Por su parte, Charles Michel apuntaba que la UE ha abordado esta situación con los socios y amigos estadounidenses, en dos aspectos particulares: "En primer lugar, la necesidad de dar seguridad al aeropuerto tanto tiempo como sea necesario para completar las operaciones”. Michel también pidió a los EEUU "un acceso justo y equitativo al aeropuerto para todos los ciudadanos con derecho a la evacuación”.
Sin embargo, el portavoz del Departamento de Defensa de EEUU, John Kirby, subrayó que han recibido instrucciones del presidente Joe Biden de completar la retirada y la evacuación hacia el 31 de agosto: "Estamos operando bajo esas órdenes". Algo con lo que no está de acuerdo la oposición republicana, que urgió al presidente estadounidense a extender el periodo de evacuación.
El republicano de mayor rango, el líder de ese partido en el Senado, Mitch McConnell, le instó a "olvidarse" de esa fecha límite y a extender el perímetro de seguridad alrededor del aeropuerto de Kabul para evacuar a todos los ciudadanos estadounidenses: "Los talibanes no deberían ser quienes nos digan cuánto tiempo podemos estar allí para sacar a nuestro personal. Esa es nuestra decisión, no la suya".
Contactos con los talibanes
Pero los talibanes se oponen a que EEUU modifique ese calendario e, incluso, han amenazado con consecuencias si no es así. En este contexto, el diario The Washington Post publica que el director de la CIA, William J. Burns, mantuvo este lunes una reunión secreta en Kabul con el líder de facto de los talibanes, Abdul Ghani Baradar, para discutir la delicada situación en la capital afgana.
La realidad es que EEUU ha acelerado en los últimos días el ritmo de la evacuación desde el Aeropuerto Internacional Hamid Karzai de la capital afgana.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que el reconocimiento del régimen talibán "no está sobre la mesa" para el G7 y que no se mantienen con ellos negociaciones políticas, solo conversaciones "operacionales" necesarias para las evacuaciones desde Kabul.
Von der Leyen lo explicaba: "Hay conversaciones operacionales que son necesarias para los procedimientos diarios en torno a Kabul y el aeropuerto, pero esto está completamente separado de negociaciones políticas o cualquier cuestión de reconocimiento". El G7, añadió, es "muy claro" en que tiene "condiciones muy estrictas" para las conversaciones con los talibanes y "está unido en la cuestión de un reconocimiento que no está sobre la mesa con los talibanes".
El G7 espera que se respeten derechos
Por su parte, el G7, los líderes de EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Japón, Canadá y la UE abordaron también una "hoja de ruta de cara al futuro" para definir cómo sus gobiernos se van a "relacionar" con el futuro Ejecutivo afgano. El primer ministro británico fue claro: "Vamos a tener que relacionarnos con los talibanes. Probablemente habrá un Gobierno talibán en Kabul, y la principal condición que vamos a exigir como G7 es que deben garantizar desde ahora mismo, hasta el 31 de agosto y más allá, un paso seguro para aquellos que quieran salir" del país.
Los mandatarios del gruposubrayaron que los talibanes deben cumplir sus "obligaciones bajo la ley internacional de derechos humanos". Así, los países del G7 llaman a respetar "los derechos de las mujeres, las niñas y las minorías", así como a evitar que Afganistán sea un "santuario para el terrorismo" ni "una fuente de ataques terroristas".