Esta Champions League es muy especial para los equipos españoles que debutan este martes. El Barcelona quiere reengancharse a la élite europea después de la desastrosa campaña de 2008. Por su parte, el Atlético de Madrid vuelve a la máxima competición europea once años después. En su anhelado retorno, el club rojiblanco tiene la oportunidad de confirmar su estatus de grande en Europa y alejar los fantasmas de estos años.

El club catalán, campeón de esta competición en 2006 en París, arranca en su campo frente a un rival asequible, aunque de lo más complicado en su grupo. El Sporting de Lisboa llega a Barcelona con la voluntad de dar la gran sorpresa y vencer a uno de los favoritos en su casa. Pero el equipo que entrena Paulo Bento –ex jugador del Oviedo- no tiene la calidad y oficio suficientes para doblegar a los blaugranas, por lo menos a priori.
Esta campaña europea es decisiva para los catalanes, que tras dos años de sequía, necesitan aferrar sus ilusiones a la Champions League. De momento tienen un grupo muy asequible, con Sporting de Lisboa, Basilea (Suiza) y Shakhtar Donetsk (Ucrania). Esta primera fase no debe suponer demasiado esfuerzo para el conjunto de Pep Guardiola, aunque en esta competición no hay nada definitivo.
El mayor cúmulo de ilusión en esta competición que empieza este martes se concentra en la ribera del Manzanares, en el estadio Vicente Calderón. Los rojiblancos se reencuentran con sensaciones casi olvidadas, después de vagar estos años muy lejos de la competición más importante del fútbol a nivel de clubes.
Aguirre cuenta con la mejor plantilla desde que es entrenador del Atlético. Agüero, Forlán, Maxi o Simao son justificación a la presión con la que cuenta el club madrileño en esta Liga de Campeones.
El rival no es fácil, y el escenario tampoco. Los colchoneros debutan en el Philips Stadion contra en campeón de Europa, el PSV. Es el primer partido después de once años para los madrileños, y no va a ser nada fácil. El conjunto holandés es uno de los más complicados en su campo de toda a competición europea.

Su fútbol es correoso, difícil de domar, con muy buena pegada desde fuera del área. La clave para que el Atlético regrese a la élite europea con buen pié pasará por controlar los nervios, imponer su estilo de juego y sobre todo, demostrarse a sí mismos que son capaces de tutear a los mejores de Europa, de una vez por todas. Aunque, el grupo de los rojiblancos no es fácil. Además del PSV, también se enfrentarán al Olympique de Marsella (Francia) y al Liverpool de Rafa Benítez.
Así pues, cartel de lujo en el debut europeo de este martes. Barcelona-Sporting de Lisboa y PSV-Atlético de Madrid abren la competición más grande del fútbol, y fijan su mirada en el estado Olímpico de Roma, donde se disputará la final el 27 de mayo de 2009.