El Real Madrid celebró su regreso al Santiago Bernabéu con un triunfo por cinco goles a dos frente al Celta de Vigo. Benzema, por partida doble, fue el encargado de renovar el empate en el marcador después de que el Celta se lograra adelantar hasta en dos ocasiones. Ell francés también puso la asistencia para un pletórico Vinicius que puso el 3-2 de la tranquilidad. Poco después, Eduardo Camavinga redondeó su debut firmando el 4-2 tras acompañar un jugadón de Modric. Como guinda, Benzema firmó el triplete anotando un penalti forzado por Vinicius para el definitivo 5-2.
Noche de parabienes para el Real Madrid la de este domingo. Regresó a casa, al Santiago Bernabéu, 560 días después del último partido disputado bajo sus focos -un triunfo por 2-0 frente al Barcelona allá por el 1 de marzo de 2020-. La vuelta, con casi 20.000 testigos en las gradas, se aprovechó para rendir un sentido homenaje a Lorenzo Sanz, el presidente de la Séptima y la Ooctava, fallecido durante la pandemia por coronavirus. Y luego, ya en el césped, lo celebró con un festival de goles encauzados por un Benzema estelar, un Vinicius pletórico y un Modric inasequible al desaliento. Como extra, Eduardo Camavinga tuvo un debut soñado: en el Bernabéu, con triunfo y con gol.
Una alegría contagiosa la de este Real Madrid ultraofensivo, con 13 goles en cuatro partidos, que para bien o para mal es contagiosa en las dos áreas. Y así lo demostró el Celta a los cuatro minutos, con un Santi Mina que no desaprovechó los desajustes entre MIguel, Nacho y Casemiro a la hora de despejar para cazar el balón dentro del área y anotar un tempranero 0-1.
Esa ventaja tan rápida cimentó la estrategia de Coudet: mantenerse a la espera, aguantar y aprovechar las rápidas transiciones y la dinamita arriba con Mina, Aspas y las incorporaciones de los medios.
El tanto en contra no amilanó al Real Madrid, que con Vinicus tenía un arma con el que asomar con insistencia por el área gallega. No en vano, no sólo con ragate sino con un remate de cabeza que forzó una gran parada de reflejos de Dituro para salvar el empate.
El dominio blanco era claro. Sólo había un dueño de la pelota y además se acompañaba con sentido de peligro. Sin embargo, la zaga blanca se empeñaba en dar facilidades a su rival. En torno a los veinte minutos, una nueva pérdida sin sentido, en esta ocasión de Carvajal, abrió la puerta a Mina y Aspas, que no se lograron poner de acuerdo para armar la ocasión cegados por el destello de la sorpresa.
El Madrid trabajaba con merecimiento para el empate, y así llegó en el minuto 24. Casemiro recuperó en tres cuartos, vio a Valverde desmarcándose a la derecha y allí le envió la pelota para que "El Pajarito" mandara de vuelta el balón al centro hacia un Karim Benzema que se sacó un remate de primeras para el empate a uno.
La alegría blanca duró escasos minutos. De nuevo, más errores groseros en la fase defensiva. Una falta de Nacho sobre Aspas en el medio campo abrió la puerta a la cabalgada de Mallo por banda derecha, autorizada por el colegiado mediante ley de la ventaja. El lateral vio la llegada de Cervi, que con una inesperada autopared con el poste tras un primer remate escandaloso de tacón a la media vuelta acabó batiendo a Courtois de manera más ordinaria a la segunda oportunidad. Dos tiros del Celta, dos goles.
Este segundo gol sí lo sintió más el Madrid, que tardó en reaccionar y volver con hambre al área rival. Si bien llegó a anotar, anulado por fuera de juego, volvió a dar facilidades en el tramo final concediendo espacios y errores individuales.
Tras el paso por vestuarios, el Real Madrid se descocó en la segunda mitad. Ya en la primera jugada, centro milimétrico de Miguel a la posición de Benzema, que con un cabezazo espectacular volvía a igualar el encuentro.
Quitándose con rapidez el peso de ir perdiendo, los blancos recuperaron la confianza y sometieron a un Celta que tuvo en Dituro a su mejor hombre.
Benzema, con dos goles hasta el momento, sumó una asistencia a sus estadísticas cuando vio con claridad la carrera de Vinicus al espacio. El brasileño, con la confianza por las nubes en este arranque de temporada, quedó en un mano a mano con Dituro que resolvió con inusitada calma para poner el 3-2. Una calma que devino en éxtasis cuando se metió en la grada para celebrar cual mesías el gol de la victoria.
El nuevo Real Madrid de Ancelotti, ya sin Ramos ni Varane en el eje, está entregado al ida y vuelta. Confiando en el gol, relajado atrás, presionaba con ansia en campo contrario sin importarle el minuto de partido, la energía en el cuerpo o la edad de los jugadores.
Así lo demostró Modric, de 36 años, en el minuto 72. Robo en campo contrario y a conducir la pelota. A falta de pase, que era lo que esperaban propios y extraños, se fue abriendo camino hasta el corazón del área, donde se atrevió a usar su excelso exterior para un disparo que volvió a taponar Dituro. Al quite estuvo Camavinga, que como premio al seguimiento de la jugada le cayó la pelota para pintar su debut en el Santiago Bernabéu con un gol.
El recital de Vinicius lo redondeó en el minuto 86 forzando un penalti que se tradujo en el triplete de Benzema. Una dupla brillante en este arranque de temporada. La pareja que encandila en este nuevo Real Madrid entregado al vértigo, el que lidera la clasificación liguera tras cuatro jornadas.
- Ficha técnica:
5 - Real Madrid: Courtois, Carvajal, Nacho, Militao, Miguel Gutiérrez (Marcelo, m.89); Casemiro, Valverde, Modric (Marco Asensio, m.79), Vinicius (Rodrygo, m.89); Hazard (Camavinga, m.65) y Benzema.
2 - Celta: Dituro; Hugo Mallo, Araújo, Murillo (Aidoo, m.89), Javi Galán; Tapia (Fran Beltran, m.46), Denis Suárez, Brais Méndez (Solari, m.52), Cervi (Nolito, m.63); Iago Aspas y Santi Mina (Gallardo, m.63).
Goles: 0-1, m.4: Santi Mina. 1-1, m24: Benzema. 1-2, m.31: Cervi. 2-2, m.46: Benzema. 3-2, m.54: Vinicius. 4-2, m.72: Camavinga. 5-2, m.87: Benzema de penalti.
Árbitro: José María Sánchez Martínez (Comité Murciano). Amonestó a Nacho (31) y Vinicius (55), por el Real Madrid; y a Murillo (42), Araújo (63) y Solari (64), por el Celta.
Incidencias: encuentro correspondiente a la cuarta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 19.874 espectadores. Se rindió homenaje al expresidente del club blanco Lorenzo Sanz y todos los exjugadores y socios fallecidos durante la pandemia.