Un más que dudoso gol de Mbappé en posible fuera de juego consumó la remontada gala al tanto de Oyarzabal.
Francia logró el triunfo en la Liga de Naciones tras imponerse con polémica en la final ante España por 2 a 1. Tras una primera parte sin riesgos, el partido cambió la cara en la segunda mitad tras unos frenéticos tres minutos. Un larguero de Theo, el gol de Oyarzabal y la respuesta de Benzema con un golazo a la escuadra para el empate.
Como una coctelera agitada, de apenas contar ocasiones se pasó a un partido abierto a un lado y otro del campo. En pleno frenesí, Mbappé recibió a la espalda de la defensa para quedarse en un mano a mano que resolvió el definitivo 1-2 en el minuto 80.
España no se conformó y acosó hasta el final en busca del empate que forzara una prórroga que no llegó. Francia, con polémica, conquistaba la Liga de Naciones.
La España de Luis Enrique siguió con su constante en los onces iniciales, que no es otra que la ausencia de la misma. Sigue el seleccionador sin repetir equipo titular en ninguno de los partidos que ha dirigido. En esta ocasión, respecto al duelo con Italia, se cayeron Koke en el medio y Pau Torres en la zaga, con Rodri y Eric García ocupando sus lugares.
Por su parte, Deschamps aprovechó la baja de Rabiot por coronavirus para dar la titularidad al joven Aurélien Tchouaméni y metió a Kimpembe por Lucas Hernández en su línea de tres centrales.
Tras batir a la invicta y vigente campeona de Europa, Italia, el pasado miércoles, tocaba ahora enfrentarse a los campeones del mundo. Pese al fiasco en el torneo veraniego, un equipo con Griezmann, Mbappé y Benzema como tridente de ataque siempre infunde respeto.
Sin embargo, la Francia de Deschamps sigue exhibiendo serios problemas para hacer llegar pelotas en condiciones a su trío de ataque. Empeñado en los tres centrales acompañados por laterales largos, en este caso Theo Hernández y Pavard, el mediocampo con Pogba y el imberbe Tchouameni se mostró incapaz de competir contra el control de España.
Así, tras un comienzo de alternativas a un lado y otro del campo, con un mano a mano de Benzema que quedó escorado ante Unai Simón como mejor ocasión, España ató el balón en cuanto supo cerrar la puerta a la salida gala.
Ahogados Varane, Kimpembe y Koundé, la solución siempre fue el balón largo, por lo que España volvía a recuperar la pelota con cierta facilidad. Eso sí, con ella también le costaba encontrar el hueco por el que acercarse al área de Lloris, que vivía con relativa tranquilidad el paso de los minutos.
Poco antes del descanso llegó el primer contratiempo para los franceses. Varane, lesionado, debía abandonar el césped de San Siro. Upamecano entró en su lugar. La noticia de mayor relieve de una primera parte que no pasará a los anales futbolísticos, precisamente.
Ya en la segunda mitad, la dinámica volvía a repetirse. El medio campo español se imponía al francés y la desesperación empezó a llegar a las piernas galas.
Primero, Pogba se llevó una amarilla por pisar a Busquets y se arrancaba sin tapujos a abroncar a sus compañeros, especialmente a Pavard.
Poco después, un error de Koundé propició la gran oportunidad de España hasta el momento. Sarabia logró acercarse al área para poner un peligroso centro al que Ferran, por poco, no pudo llegar a rematar.
En la jugada inmediata, Mbappé llegó a controlar dentro del área, pero justo cuando se preparaba para el disparo apareció un providencial Marcos Alonso para abortar la ocasión.
Ahora sí, España rondaba más el área rival, pero seguía faltando ese último empujón para forzar el peligro. Para ello, Luis Enrique dio entrada en el minuto 60 a Yeremi Pino por Sarabia. La electricidad del canario en banda dio chispa a España en la segunda mitad ante Italia.
Y si lo que se buscaba era chispa, lo que aconteció en San Siro a continuación fue como si un relámpago cayera sobre el césped en tres minutos de locura.
En el 64, un contraataque fugaz con Benzema y Mbappé combinando de lujo acabó con un chutazo de Theo dentro del área que repelió el larguero. Como si fuera un combate de boxeo, en la jugada siguiente, con un balón largo de Busquets a la espalda de la defensa, España logró el 1-0.
Luchó Oyarzabal con Upamecano por la pelota. Aún trastabillado, el delantero de la Real logró seguir con ella hasta lograr, a duras penas, un tiro cruzado que se fue hasta el fondo de la red.
La euforia española duró muy poco. Minuto 66 y Benzema recibió en la esquina derecha del área. Desde ahí, el 9 del Real Madrid respondió con un soberano golazo a la escuadra opuesta para poner el empate.
Tras sesenta minutos de orden, control y ausencia de riesgos, el partido se rompió. La defensa española, desorganizada por momentos, permitió varios acercamientos de Mbappé que acabaron frustrados. Al otro lado, España buscaba el daño con remates de lejos.
En busca de recuperar la cordura en medio del caos, Luis Enrique dio entrada a Koke por Gavi. Sin embargo, la concentración hispana ya no era la misma. Y con los miuras dispuestos por Deschamps, cualquier atisbo era aprovechado a la mínima por un Kylian Mbappé que volvía a echarse el equipo a la espalda.
Ya en minuto 80, un dudoso pase filtrado para el delantero del PSG dejó a Kylian frente a Unai Simón, resolviendo el cara a cara para el 1-2. El VAR hizo dudar por momentos al colegiado, pues la imagen determinada con claridad que la posición del francés era ilegal en el arranque de la jugada. Sin embargo, justificó su decisión alegando que Eric García tocó la pelota antes que el delantero.
El tanto fue todo un golpe anímico para España. Pero breve. Los de Luis Enrique no se aminalaron y se lanzaron en busca del empate empotrando a Francia en su área. Así, Oyarzabal logró un remate de primeras desde el punto de penalti, pero fue muy centrado para facilitar el bloqueo de Lloris. En los cinco minutos de tiempo extra, en pleno frenesí hispano, contó con otro remate franco tras un córner al que se sumó Unai Simón. Pero la fortuna, este domingo, no estaba de cara para una España muy seria que maniató por momento a una Francia que sólo respiró cuando el encuentro entró en un ida y vuelta en el que es letal.
. Ficha técnica:
1 - España: Unai Simón; Azpilicueta, Eric García, Laporte, Marcos Alonso; Busquets, Rodri (Fornals, m.84), Gavi (Koke, m.75); Sarabia (Yeremy Pino, m.61), Ferran Torres (Mikel Merino, m.84) y Oyarzabal.
2 - Francia: Lloris; Pavard (Dubois, m.79), Kounde, Varane (Upamecano, m.43), Kimpembe, Theo Hernandez; Tchouameni, Pogba; Griezmann (Veretout, m.92), Mbappé y Benzema.
Goles: 1-0, m.64: Oyarzabal. 1-1, m.65: Benzema. 1-2, m.80: Mbappé.
Árbitro: Anthony Taylor (ING). Amonestó a Laporte (86) por España; y a Pogba (46) y Koundé (55) por Francia.
Incidencias: final de la segunda edición de la Liga de Naciones, disputada en San Siro ante la presencia de 35.000 aficionados, el máximo permitido por la normativa italiana por el coronavirus. 3.000 seguidores españoles en las gradas.