Sigma Dos se ha ganado un consolidado prestigio por la objetividad de...
Sigma Dos se ha ganado un consolidado prestigio por la objetividad de sus encuestas. En ellas predomina la ciencia sobre la ligereza, la politización y el voluntarismo. Por eso sus sondeos son seguidos y analizados con especial atención. El que acaba de realizar para Antena 3 resulta inequívoco: el Partido Popular obtendría 132 escaños, el PSOE se quedaría en 99 y Vox sumaría 46. Pablo Casado con los diputados de Vox se alzaría con la presidencia del Gobierno y una cómoda mayoría absoluta.
Unidas Podemos en la encuesta de Sigma Dos se queda en 21 escaños, ERC consolidaría sus 13 diputados y el PNV, Más País y JxCat obtendrían 8 escaños por partido. Las demás agrupaciones resultan irrelevantes, incluida Ciudadanos que con el 2,9% de los votos, se hundiría y no pasaría de un escaño.
La euforia de Génova ante estas cifras parece lógica, pero es contraproducente. Deberán transcurrir dos años hasta la encuesta definitiva, es decir, hasta las urnas. Y eso es mucho tiempo. Pedro Sánchez está dispuesto a comprar con los Presupuestos Generales del Estado en ristre todos los votos que considere posibles. Y, conforme a lo que dice su entorno, prepara varias jugadas de alcance. Su principal objetivo, al que se aferra obsesivamente, consiste en permanecer en el poder y hará cuantas maniobras considere necesarias para golpear a Pablo Casado y engañar a la opinión pública.
Las cartas, en fin, no están echadas. Al Partido Popular, y a su robustecido líder Pablo Casado, les queda mucho terreno que caminar antes de que los portones del Palacio de la Moncloa se abran para darles entrada. “Pedro Sánchez -me dijo ayer uno de sus colaboradores escabechados- peleará como una pantera de Java antes de rendir su actual situación”.