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CUMBRE

El G20 de Roma acuerda fijar el techo del calentamiento global en 1,5 grados

Los mandatarios del G20 cumplan con la tradición de tirar una moneda a la Fontana de Trevi, en Roma.
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Los mandatarios del G20 cumplan con la tradición de tirar una moneda a la Fontana de Trevi, en Roma. (Foto: Efe)
EL IMPARCIAL/Efe
domingo 31 de octubre de 2021, 11:51h
Buscará un compromiso compartido para que las emisiones cero sean una realidad que impulse la próxima COP26 de Glasgow.

Los líderes del G20 empezaron este domingo su segunda jornada en Roma en busca de una postura en materia medioambiental, con intensas negociaciones, y en la que, tras una foto de familia en la romana Fontana de Trevi, acordaron mantener el techo del calentamiento global en 1,5 grados y emprender acciones para afrontar el problema.

El pasado julio el encuentro de los ministros de Energía y Medio Ambiente del G20 fracasó a la hora de establecer ese objetivo común, después de que China e India, grandes contaminadores, se negaran a aceptarlo. La intención del G20 era consensuar una postura común de cara a la Cumbre de Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP26) que arranca hoy en la ciudad británica de Glasgow (norte).

El acuerdo está "prácticamente cerrado, falta solo algún fleco" sobre otras cuestiones, agregaron las fuentes.

Por el momento el G20, cuyos miembros acumulan el 80 % de la riqueza y el 60 % de la población del mundo, ha consensuado inversiones por 100.000 millones de euros para que los países en vías de desarrollo puedan implementar políticas que les permitan respetar los compromisos medioambientales. Y se han acordado medidas para poner en marcha a lo largo de esta década, que aún no han trascendido.

Las negociaciones han sido difíciles, pues se trata de una cuestión espinosa por la exigencia de limitar las emisiones y la producción industrial de las potencias.

Por eso el primer ministro anfitrión, el italiano Mario Draghi, minutos antes de que trascendiese el acuerdo, instó a sus socios del G20 en Roma a alcanzar un pacto para mantener el calentamiento global en 1,5 grados, después de que en julio China e India lo rechazaran.

"Algunos de nosotros se preguntan por qué están llevando nuestro objetivo climático de 2 grados a 1,5 ¿Por qué? Porque lo dice la ciencia", advirtió Draghi, presidente de turno del G20, ante sus socios en el plenario de la capital italiana.

Draghi llamó a sus socios a implementar la transición ecológica para reducir las emisiones: "No podemos retrasarlo más. Esta transición requiere un esfuerzo significativo y los Gobiernos deben estar preparados para ayudar a sus ciudadanos y empresas", dijo.

El acuerdo de París estipulaba el objetivo global de mantener el calentamiento del planeta "muy por debajo" de los 2 grados por encima de los niveles preindustriales, al tiempo que invitaba a los países a esforzarse en limitarlo a 1,5 grados, lo que finalmente se ha logrado hoy. .

Tasa global a las multinacionales

La primera jornada de la cumbre de líderes del G20 en Roma logró este sábado un primer objetivo cumplido: la adopción, tras largas negociaciones, de un impuesto mínimo global a las multinacionales para equilibrar el sistema tributario internacional.

"Tras cuatro años de un intenso debate se ha alcanzado un acuerdo histórico sobre una solución basada en dos pilares para afrontar los retos fiscales emergidos con la digitalización y la globalización de la economía", aseguraron fuentes de la presidencia italiana de turno del foro de las veinte potencias.

Los jefes de Estado o Gobierno del G20 acordaron un impuesto mínimo global a sociedades de al menos el 15 % para lograr un sistema tributario más justo y evitar que se aprovechen de regímenes fiscales complacientes y no paguen impuestos donde operan.

Uno de los más entusiastas fue el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien celebró el acuerdo y aseguró que así la comunidad internacional "ayudará a las personas haciendo que las empresas contribuyan pagando su cuota" de impuestos.

Un impuesto mínimo para el mundo

El mecanismo, que se adoptará para 2030, sigue el camino ya trazado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) de un sistema sustentado en dos pilares.

El primero fija que el volumen del beneficio residual de las empresas, es decir, el restante después de que el país donde esté la sede se haya quedado con el impuesto correspondiente al 10 % de la rentabilidad, se repartirá entre los países donde operan.

El segundo establece un tipo mínimo de sociedades del 15 % para las que tengan una facturación de al menos 750 millones de euros.

La OCDE ya informó de que 136 países y jurisdicciones, que abarcan más del 90 % del PIB mundial sobre los 140 que participan en las negociaciones, acordaron que para el primer pilar la cifra sea del 25 % de ese beneficio residual, después de que hasta ahora se estuviera discutiendo entre un rango entre el 20 y el 30 %.

Esto se refiere a grandes empresas con una facturación mundial superior a 20.000 millones de euros y una rentabilidad superior al 10 %, y el reparto de beneficios se haría entre los países donde cada compañía tiene ingresos superiores a un millón de euros (250.000 euros en pequeños estados).

El objetivo, agregaron las fuentes, es garantizar unas normas fiscales justas, modernas y eficaces, claves para fomentar las inversiones y el crecimiento.

Ausencias de peso

Los líderes de este foro, cuyos países acumulan el 80 % del producto interior bruto y el 60 % de la población del planeta, volvieron a reunirse físicamente tras la pandemia, pues el de Riad del pasado año tuvo que celebrarse virtualmente.

Por el romano barrio del EUR, completamente blindado para la ocasión, pasaron líderes como Biden, el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez; el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el primer ministro británico, Boris Johnson, o la canciller saliente de Alemania, Angela Merkel, para quien este G20 será el último.

De Latinoamérica llegaron el presidente argentino, Alberto Fernández, quien denunció la elevada deuda de su país con el Fondo Monetario Internacional, y el de Brasil, Jair Bolsonaro, mientras que México estuvo representado por su canciller, Marcelo Ebrard.

Pero la cumbre contó con dos ausencias de excepción, que de alguna manera ponen en jaque el auspiciado multilateralismo: la del presidente ruso, Vladimir Putin, que por vídeconferencia exigió el reconocimiento recíproco de las vacunas entre bloques. Y el mandatario de China, Xi Jinping, que a miles de kilómetros de distancia pidió a sus pares que sean "un ejemplo" en la reducción de emisiones de carbono.

Sanidad y Medio Ambiente

Otros puntos importantes abordados en la "Nube", un moderno centro de congresos romano, fueron la gestión de la pandemia de coronavirus y los líderes se comprometieron a repartir vacunas e inmunizar al 70% de la población para 2022.

El presidente del Gobierno opinaba así en redes sociales:


Se trata de un tema clave porque de ello depende la salida de la crisis y, por eso, los líderes posaron en la foto de familia con algunos de los "héroes" de la pandemia, médicos, enfermeros o trabajadores de la Protección Civil.

Por otro lado se habló de la apremiante cuestión medioambiental, en las vísperas de la Cumbre de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que comienza el domingo en la británica Glasgow.

El broche lo puso la reina Máxima de Países Bajos, que en un panel paralelo sobre pymes y mujeres empresarias preguntó a los líderes si se hacía lo suficiente por ellos: "Diría que podemos hacer más", zanjó.

Así lo comentaba en Twitter la ministra española de Asuntos económicos Nadia Calviño:

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