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Novela

Mieko Kawakami: Pechos y huevos

lunes 01 de noviembre de 2021, 14:44h
Mieko Kawakami: Pechos y huevos

Traducción de Lourdes Porta Fuentes. Seix Barral. Barcelona, 2021. 496 páginas. 22 €. Libro electrónico: 9, 99 €.

Por José Pazó Espinosa

En 2008, Mieko Kawakami ganó el prestigioso premio literario japonés Akutagawa por su novela corta Chichi to ran, ‘Pechos y huevos’. El libro se había forjado en un blog de la autora, que además es cantante, y había llegado a tener 200.000 seguidores. Estaba escrito en dialecto de Kansai (la autora es de Osaka) y con un estilo experimental, en el que no había puntos, solo comas. Trataba de la hermana de la narradora y de su hija: la madre quería aumentarse los pechos y la hija, estaba en plena crisis de pubertad, obsesionada con la ovulación (de ahí los huevos), y decidida a no hablar con su madre y a escribir un diario sobre su vida y sus angustias vitales. El libro fue un éxito. Tocaba ese tema turbio del sexo adolescente y de la psique detrás de la mujer de alterne, dos temas con mucha tradición en la literatura japonesa. Y lo hacía desde la marginalidad casi invisible de la pobreza.

Tras este gran éxito, Kawakami publicó otras novelas: Hevun, en el 2010, y Ms. Ice Sandwich en el 2018, novelas largas también premiadas. Además, es autora de algunos relatos cortos, que casi siempre tratan de la mujer joven, de sus problemas en la sociedad japonesa actual desde un punto de vista intimista y cercano siempre a los límites de la marginalidad social o cultural. Y en el 2017 publicó ‘Haruki Murakami: una larga entrevista’, libro no traducido en el que relata una larga entrevista que le hizo sobre los temas de sus novelas. Murakami quedó prendado de la entrevistadora y de sus obras, y él, que tiene merecida fama de evitar las declaraciones en los medios, ha afirmado varias veces que considera a Mieko Kawakami como una persona muy interesante y uno de los autores actuales más prometedor. Así que Kawakami, desde sus humildes orígenes, ha entrado en la literatura japonesa por la puerta grande.

Hace poco, Kawakami decidió volver sobre su primer éxito “Chichi to ran”, rehacerlo y expandirlo. Y lo publicó en 2019 bajo el nombre de Natsu monogatari, ‘Historia de Natsu’ y también ‘Historia de verano’, que es cuando transcurre la primera parte de la novela. Y como el original Chichi to ran no se había publicado antes, los editores occidentales decidieron dar ese mismo título a esta secuela o reedición ampliada, publicada por Seix Barral con ese título, Pechos y huevos, en vez del de 2019.

La novela, larga, prolija y compleja por su aspecto composicional, está dividida en dos partes y relatada siempre por Natsu: la primera, trata de la relación entre ella, su hermana Makiko, que se quiere aumentar los pechos, y Midoriko, hija de Makiko, que está en estado de shock ante la aceptación de su ovulación y estupefacta por la obsesión de su madre por los pechos grandes. Natsu, por otro lado, rechaza el sexo y es un agente neutro, que asiste a la epifanía de madre e hija en forma de enorme batalla literal de huevos. Esta primera parte del libro es redonda, interesante por la inclusión de relato y diario, y aunque algo efectista al final funciona muy bien, es de lectura amena y vivaz, con nervio. La traducción al español, al igual que la inglesa, pierde sin embargo los matices dialectales de Kansai y las peculiaridades estilísticas del original.

La segunda parte se “murakamiza” mucho: Makiko y Midoriko prácticamente desaparecen y el libro gira alrededor de las tres obsesiones de Natsu, la narradora, dos de ellas antitéticas: la primera, su rechazo al sexo y a cualquier relación profunda; la segunda, su voluntad de tener un hijo mediante reproducción asistida “al que conocer”, como ella misma repite; y la tercera, su ambición literaria. Algún crítico japonés ha considerado esta novela como un “Retrato del artista adolescente” nipón contemporáneo, por ese girar alrededor de la creación y de la voluntad de ser novelista, pero en la obra prevalecen las otros dos temas, la dialéctica entre el impulso de maternidad y el rechazo al sexo y al hombre en sí. En este sentido, esta novela es tremendamente actual. ¿Es un padre el que dona la semilla o el que educa?

La mujer que se percibe en Natsu es alguien que no necesita a un hombre, para la que este es solo un escollo en el camino a la procreación. “L’envie”, novela francesa de Sophie Fontanel, puso sobre el tablero occidental el rechazo al sexo como una forma de vida y de cultura más, pero el libro de Kawakami es más profundo en ese sentido, de más alcance. No se trata solo del rechazo al sexo; es que los hombres son entes fugitivos, fundentes cuando no negativos. La autora cita varias veces la sonda Voyager como creación misteriosa que sigue una trayectoria solitaria por el vacío más completo, y que de vez en cuando manda una foto de lo insondable. Y parece que a eso reduce los hombres en su novela, a sondas solitarias y lejanas que de vez en cuando mandan una impresión de algo remoto, frío e insondable. Seres cuya finalidad es donar algunos espermatozoides, de la forma más conveniente posible, y desaparecer después.

Si la gran deuda es hacia quien nos ha cuidado, ¿son los hombres necesarios en esa ecuación? La respuesta parece ser negativa. Aunque no solo los hombres, todas las mujeres de la novela de Kawakami están en conflicto con su ser. Quieren algo, pero rechazan la forma de conseguirlo. Y por debajo de ambos, está la reproducción, como gran diosa que mueve los hilos en la oscuridad. Está por ver qué nos deparará el futuro, pero este libro, sin duda, da para algunos pensamientos.

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