Suecia no sufrió en defensa y amenazó a la contra. Los españoles se aferraron a su identidad y Morata acabó con la incertidumbre en el minuto 86.
El último Mundial de fútbol que España se perdió fue el de Alemania 1974. Y Luis Enrique y compañía querían que esa estadística se mantuviera pasado este domingo crucial, de mano a mano con Suecia para acceder de forma directa al torneo de Catar 2022. En la última jornada y en el último partido; ante un estadio de La Cartuja lleno a rebosar. El foco del balompié global hizo plano corto hacia el césped sevillano y los futbolistas nacionales se remangaron. Con seis novedades con respecto al once inicial que venía de conquistar Atenas.
Azpilicueta, Pau Torres, Jordi Alba, Busquets, Carlos Soler y Dani Olmo entraron en dinámica para abordar a un conjunto escandinavo que sentó a Ibrahimovic -por la flecha Kulusevski- para amenazar de verdad, y con velocidad, a la contra. Y la esencia del partido se desnudó desde el prólogo: posesión local y repliegue visitante. Ninguno de los dos equipos sentían complejos con los roles aceptados, desplegándose el previsto desafío de paciencia, compostura y concentración a la eterna circulación de balón española.
En ese paisaje, de ardorosa presión tras pérdida y buena actitud ibéricas, Gavi, Carlos Soler y Jordi Alba eran los encargados de batir líneas. De engrasar la verticalización debida para superar al muro amarillo. Mas les costó mucho y la concatenación de pases no emanaría desequilibrio salvo por un Sarabia que asomó para abrir el fuego con un zurdazo cruzado -minuto 9-. Y por el telescopio atemporal de Busquets. Quería el preparador asturiano variar la ruta de ataque y lo logró, aunque el derroche defensivo superó con creces a la creatividad. Y los norteños, agazapados, saltarían en transición en alguna ocasión, helando al personal.

Siempre al galope del faro Forsberg, crecieron camino al descanso. Con más pelota, esquema más adelantado y una confianza notable en su carácter rocoso, fructificaron dos de sus relámpagos en vuelo. Ambos rematados por el mediapunta del Leipzig, con tiro claro desde la frontal -rozó el palo izquierdo de Unai Simón- y una volea angulada desde segunda fila que lamió la madera. En el intermedio el balance era de 71% de posesión a favor, 2-2 en tiros a puerta y cuenta de producción peligrosa en negativo. Con todo, portería a cero y un empate que valía.
Esta última constatación significaba que el escuadrón dirigido por Janne Andersson debía arriesgar en la reanudación. Coqueteando con el florecimiento de espacios para las carreras españolas. Por ende, se descorchó un espectáculo incierto y la actividad en las áreas se multiplicó. Antes del minuto 60 se amontonaron un centro venenoso de Kulusevski, un remate fuera de tino de Isak, varios envíos aéreos emitidos por Alba y los intentos de Raúl de Tomás, Augustinson y de Forsberg.
La timidez nacional se esfumó, al fin. Con Laporte y Pau Torres neutralizando pelotazos con solvencia. Ganó ambición una España que apretó, zarandeó a sus contrincantes -con más revoluciones y ritmo- y les obligó a volver al encierro. La reacción local, plena de personalidad, devolvió el mando a la idea de Luis Enrique. En ese contexto comparecieron Rodrigo -por Raúl de Tomás-, Quaison, Svanberg -por Forsberg-, Morata y Mikel Merino antes de la radicalización escandinava.
En el 71 sobrevino Ibrahimovic y se marchó Isak. Esto es, restarían 15 minutos de pretendida tormenta de centros laterales hacia el meta del Athletic. En ese desenlace de error prohibido se igualarían las fuerzas y la iniciativa. Acabaron los locales buscando cerrar el resultado aplicando anestesia y horizontalidad. Y, a la vez, se afanaron en achicar un asedio norteño flácido. Se requería aplomo y oficio y los favoritos respondieron. Morata probó suerte en tres llegadas al hueco e hizo diana en la cuarta -minuto 86-, al pescar un rechace del larguero al trueno lanzado por Olmo -el jefe en el segundo tiempo-. Para sellar el ansiado billete para el Mundial del año próximo.
- Ficha técnica:
1- España: Unai Simón; Azpilicueta, Laporte, Pau Torres, Jordi Alba; Busquets, Gavi, Soler; Sarabia, Dani Olmo y Raúl de Tomás.
0- Suecia: Olsen; Krafth, Lindelof, Nilsson, Augustinson; Claesson, Olsson, Ekdal, Forsberg; Kulusevski e Isak.
Gol: 1-0, min. 86: Morata.
Árbitro: Félix Brych. Amonestó a Krafth (min. 77).
Inciencias: partido disputado en el estadio de La Cartuja, correspondiente con la octava y última jornada de la fase de grupos del clasificatorio para el Mundial de Catar 2022.