Calamaro y Delinqüentes, favoritos del público
Metrorock sacude Madrid pero no llena hasta la bandera
domingo 21 de septiembre de 2008, 16:05h
Las puertas del Cantarranas se abrieron a las 17.00 horas de la tarde del sábado, para dejar paso a quince mil personas sedientas de rock and roll. "La última fiesta del verano", el eslógan que promociono el evento, comenzó puntual, aunque con algunos problemas de sonido que no tardaron en solucionar. A partir de la actuación del primer grupo, Ragdog, siguieron diez horas de música y espectáculo.
El Metrorock partía con un cartel de auténtico lujo, con Calamaro, Elbicho, Siniestro Total o Los Delinqüentes, que repiten experiencia ya que han participado en ediciones anteriores del festival. Sin embargo el aforo no alcanza las expectativas de la organización. De una previsión de 25.000 ó 30.000 asistentes, sólo accedieron al recinto 15.000 espectadores.
El festival comenzó en 1999 como una muestra de fotografía sobre música en la estación de metro de Mar de Cristal a la que se añadieron actuaciones en vivo en los andenes. Comenzaron con un público de 3.000 personas. Cuando decidieron salir del Metro, el festival tenía lugar en Príncipe Pío, con una media de 10.000 "hijos del rock and roll".