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TENIS

Las primeras palabras de Djokovic tras la orden de deportación de Australia

Las primeras palabras de Djokovic tras la orden de deportación de Australia
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EL IMPARCIAL
domingo 16 de enero de 2022, 17:07h
El tenista serbio ya se ha despedido del país oceánico.

Novak Djokovic ya no está en Australia. A las 12:50 salió el avión de la aerolínea Emirates que le llevará a Dubái. El serbio arribó al aeropuerto Tullamarine de Melbourne junto con su equipo técnico y fue recibido con sorpresa por los pasajeros que esperaban sus vuelos. Y, según han publicado medios de comunicación locales, también se ha llevado aplausos y vítores. Eso sí, han accedido a la terminar escoltados y siguiendo las medidas de seguridad sanitarias pertinentes.

El diario 'The Sidney Morning Herald' ha publicado fotografías de los momentos previos al embarque. En esas imágenes se observa calma y normalidad en la delegación serbia. No obstante, toda vez que le fue anulado el visado por segunda vez, 'Nole' dejó claro que iba a colaborar en todo momento con las fuerzas policiales aduaneras australianas. Y así lo ha hecho.

Antes de irse dejó por escrito sus primeras declaraciones tras conocer su expulsión. Avanzó que va a "tomar un tiempo para descansar y recuperarme" y confesó sentirse "decepcionado" con la resolución judicial que le va prohibido quedarse en Melbourne para jugar el 'major' de tenis que empieza este lunes. Asimismo, repitió que respeta la decisión del Tribunal y añadió su voluntad de cooperar con las autoridades.

"No estoy cómodo con que en las últimas semanas el foco haya estado sobre mí y espero que a partir de ahora no podamos concentrar en el tenis y en el torneo que tanto amo. Me gustaría desear lo mejor a los jugadores, a los oficiales y trabajadores del torneo, a los voluntarios y a los aficionados", prosiguió en una declaración que señaló su agradecimiento "a mi familia, a mis amigos, a mi equipo, a los aficionados y a mis compañeros de equipo serbios por su apoyo continuado". "Todos vosotros habéis sido una gran fuente de fortaleza para mí", concluyó. Y ha trascendido que no hablará de nuevo, como mínimo, hasta que acabe el campeonato de Melbourne.

Fuera de su control se desarrollaría la satisfacción del Ministro de Inmigración australiano y la beligerante posición del Ejecutivo de Serbia -que incluso ha deslizado un posible problema diplomático como consecuencia de esta presunta "caza de brujas". Y la realidad, en este punto de la pandemia, le pone en una situación nada sencilla. Tal y como están las cosas, tampoco podría jugar Wimbledon ni el US Open -en estos dos torneos que exigen dos dosis de vacunación contra el coronavirus-. Sólo Roland Garros podría acoger al balcánico.

Y el Abierto de Australia seguirá adelante, como dijo Rafa Nadal, "con o sin Djokovic". El protocolo dispuesto despliega varios escenarios. El que se ha dado como válido es el de la deportación del primer cabeza de serie después del sorteo y del orden de juego, pero antes de su debut. Su lugar lo ocupará uno de los jugadores eliminados en la última ronda previa. Y su nombre es Salvatore Caruso, 150º del mundo. Este transalpino se medirá al rival programado de 'Nole', el serbio Miomir Kecmanović. Nadal y Carlos Alcaraz, que viajan por ese lado del cuadro del torneo, competirán con una senda sensiblemente más despejada sin la presencia del principal favorito.

Este es el último capítulo de un entuerto que ha trascendido los límites del deporte. Djokovic aterrizó en Melbourne el pasado 5 de enero, en busca del récord histórico de Grand Slams. Ha ganado siete de las últimas diez ediciones disputadas del Abierto de Australia. Por ende, sabía que partía como favorito absoluto para completar un objetivo primordial en su horizonte. Quiere ser el mejor tenista que haya conocido este deporte y ese es el baremo que persigue.

Alegó el balcánico que había superado el Covid-19 en diciembre y gozó de una exención médica por no estar vacunado. Sin embargo, las autoridades de inmigración locales cancelaron con rapidez su visado y quedó detenido. El pasado lunes fue puesto en libertad por una orden judicial que entendió que no había sido tratado con "equidad". El Gobierno del país anuló su visado este viernes -por segunda vez-, al subrayar que la presencia del número uno del tenis mundial en Australia podía generar un aumento de la corriente antivacunas y derivar en disturbios sociales. Finalmente, en la madrugada de este domingo el pleno del Tribunal Federal de Australia decidió de manera unánime la cancelación definitiva del visado del tenista. Y su deportación.

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