Los socios de Sánchez acusan al Gobierno de hacer una ley al gusto de "los hombres de negro" de Bruselas y la CEOE.
Con suspense tras un error en el conteo de votos, pero al final salió la reforma laboral. Aun así, ha sido una jornada difícil para la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en el Congreso de los Diputados. Convalidaba y defendía una ley fundamental en la narrativa de Unidas Podemos, sin embargo, en el último momento, los grupos de izquierda que sustentaban la investidura de Pedro Sánchez, confirmaban que no apoyarían una norma que sí ha apoyado Ciudadanos y la CEOE, con el visto bueno del Ejecutivo de la Unión Europea.
Así, la también vicepresidenta del Gobierno ha podido contar con los votos de PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, PDeCAT, Más País, Compromís, Nueva Canarias, Coalición Canaria, Teruel Existe y Partido Regionalista de cantabria, en total 175 síes; se ha quedado con las ganas de poder contar con ERC, BNG, PNV, EH Bildu y Unión del Pueblo Navarro, que finalmente han votado en contra rompiendo la disciplina de voto de la dirección del partido, que había anunciado el 'sí'; y ya contaba con el ‘no’ de PP, Vox, JxCat y Foro. Es decir, ha habido 174 votos en contra y la convalidación ha salido adelante porque se ha equivocado un diputado del PP que ha votado de forma afirmativa.
Esta circunstancia ha restado capacidad a Díaz para presentar como “revolucionaria” la reforma laboral, que se ha enfrentado a durísimas críticas desde la izquierda, cuyos portavoces no han tenido piedad al presentarla como un texto al gusto de la patronal y los “hombres de negro” de Bruselas, en referencia a los burócratas que supervisan las medidas económicas para que se ajusten al criterio de la ortodoxia europea.
Con este particular campo de batalla, Díaz dirigía su ataque al Partido Popular. La ministra de Trabajo atacaba la anterior ley del Gobierno de Mariano Rajoy y presentaba la suya como una “transformación vital”, como un “cambio de paradigma” que afecta al “corazón mismo de nuestras relaciones laborales”. Es la nueva ley una “negativa a la cultura de la precariedad” que representa la norma anterior, que en todo momento ha vinculado al Partido Popular.
La reforma laboral de Díaz, sin embargo, no ha conseguido el apoyo de algunos de los partidos que forman el grupo de la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno y sí ha contado con el apoyo de la CEOE y Ciudadanos.
Entre las críticas que ha recibido desde estos sectores de la izquierda, están la de que la reforma laboral no ha modificado sustancialmente la reforma del PP, algo que Díaz ha tratado de negar a lo largo de su discurso.
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha sido contundente: la reforma está hecha al gusto de "CEOE, Faes, Banco Santander y Ciudadanos", ha dicho. En su opinión, el Gobierno ha socavado las funciones del Congreso. "Las leyes se hacen en el Congreso", ha dicho, no se traen hechas y ya pactadas, ya que "la sede de la soberanía popular" -ha evitado el secesionista y republicano decir "soberanía nacional"- no es "un notario que sella".
Sin embargo, nada parece indicar que esta oposición a la reforma laboral sea la puntilla de la legislatura. Lo ha dicho también Rufián: "Hoy no es el fin del mundo, mañana seguiremos negociando".
También duro se ha mostrado Oskar Matute, de Bildu, uno de los principales apoyos del Gobierno en el hemiciclo. Su grupo parlamentario abertzale no ha hecho una propuesta de máximos, ha dicho, no ha pedido “colectivizar los medios de producción ni asaltar los cielos”, sino tan sólo cinco propuestas concretas que no se han admitido por “exigencias de los hombres de negro” y la CEOE. De hecho, Matute ha manifestado que con esta nueva ley no queda derogada la reforma laboral del Partido Popular.
En el mismo sentido, la CUP ha lamentado que el Gobierno “se ate de pies y manos a la mesa de negociación” y apruebe la ley junto a la “patronal, FAES, Ciudadanos y PDeCAT”, herederos de la antigua Convergencia. El acuerdo con la patronal era una de las exigencias de la Unión Europea y Díaz se ha referido a su ley estrella como "moderna" o un texto "que nos aproxima a Europa" y que es "acorde al momento que vivimos".
Gamarra, a Díaz:"Ahora está al frente de la troika"
La portavoz del Grupo Popular, Cuca Gamarra, manifestaba que ha encontrado a Yolanda Díaz especialmente nerviosa. Algo, en su opinión, normal, ya que "ha traicionado a los suyos".
"Ahora está al frente de la troika", ha dicho Gamarra, que considera que el grueso del discurso de la ministra de Trabajo, se ha centrado en atacar al Partido Popular en vez de defender la reforma. Más que una reforma, ha dicho Gamarra, es la "confirmación de la reforma del Partido Popular".