El Mallorca conquistó este lunes una sufrida victoria ante el Athletic Club en el estadio Son Moix (3-2) en partido eléctrico, en el que los leones lograron remontar un 2-0, pero que fue insuficiente tras el autogol de Unai Simón después de un remate al palo del japonés Take Kubo en los minutos finales.
El equipo balear logra su segunda victoria consecutiva en casa, objetivo que perseguía desde la temporada 2019-2020, y se aleja a 6 puntos, con un partido menos (el 2 de marzo ante la Real Sociedad) de la zona del descenso.
El Athletic buscaba en la isla la tercera victoria seguida para acercarse a la zona europea de la tabla, pero la derrota, segunda en Laliga tras caer ante el Madrid, le aparta por ahora de esa posibilidad. Además, el equipo de Marcelino encaja por primera vez más de un gol en un mismo partido.
Lastrado por las bajas los rojiblancos, de verde en Son Moix, se presentaron en la isla con un equipo de circunstancias, sobre todo en defensa, donde la ausencia de uno de sus jugadores más en forma, Íñigo Martínez -ausente por acumulación de amonestaciones- era todo un reto para seguir detentando la condición de segundo equipo menos batido del campeonato con 18 goles, solo por detrás del Sevilla (16). El Athletic, pese a todo, no renunció a llevar la iniciativa en los primeros minutos de un choque que le pillaba a desmano por el desgaste de un intenso inicio de 2022 con la Supercopa, LaLiga y la Copa del Rey.
Marcelino García realizó una severa autocrítica tras la derrota (3-2) ante el Mallorca en el estadio Son Moix. "Estoy triste y decepcionado. Jugamos una primera parte penosa, la peor de toda la temporada. Y no lo entiendo. Podemos perder, pero no de esta manera", señaló Marcelino en rueda de prensa. "No entiendo ni comparto la imagen que hemos dado hoy, y soy el máximo responsable de lo que ha ocurrido. Para ganar hay que hacer muchos más méritos, competir más. No lo hicimos. En el primer tiempo tuvimos una llegada al área y cero tiros entre los palos. Así no se ganan partidos en Primera División", añadió.
A la pregunta de si su equipo había llegado a Mallorca agotado por el exigente calendario y el esfuerzo desplegado, Marcelino respondió: "Saturado mentalmente es aquel al que no le llega el dinero para sus hijos al final del mes. Es cierto que hemos tenido una carga importante, pero tuvimos días para descansar y no hay excusas".