Chang' E-4, la misión china que está explorando la cara oculta de la Luna sigue topándose con curiosos objetos. Tras descubrir el pasado mes de diciembre una estructura con forma de cubo (que resultó ser una simple roca), el róver Yutu-2 ha vuelto a captar algo inquietante: unas pequeñas esferas cristalinas.
Tal y como puede observarse en las imágenes facilitadas por los responsables de la misión, estos glóbulos, que miden alrededor de un centímetro, se sitúan en plena superficie, sobre el regolito, y exhiben un color marrón claro. Al descubrirlos, los investigadores chinos se han quedado sin palabras ya que nada cómo eso había sido avistado antes por el ser humano en nuestro satélite. "Los glóbulos simplemente nos sorprenden ya que son únicos en la Luna”, indica Zhiyong Xiao, del Laboratorio de Investigación Astrobiológica y Ambiental Planetaria, en la Universidad Sun Yat-sen.
Aunque los astronautas del Apolo sí recolectaron glóbulos vítreos del mismo tamaño, en su mayoría son oscuros, opacos y ricos en clastos. Los glóbulos holohialinos (formados en más de un 90% por cristales) más grandes encontrados en la Luna miden menos de 1 cm, como un glóbulo recolectado recientemente por la misión Chang'E-5, pero también son opacos. En el recorrido de menos de 700 metros que Yutu-2 realizó en sus primeros 12 días lunares, se confirmaron al menos dos de estos cristales, y se aguarda a confirmar otros dos posibles casos por resolución de imagen inadecuada
El equipo piensa que, lejos de ser una rareza, estas esferas podrían estar presentes en muchos de los cráteres lunares, puesto que atribuyen su formación al impacto de meteoritos, en los que se producen eventos de fusión de alta energía. "Es un poco desafortunado que, cuando los encontramos, el róver ya hubiese pasado por encima de ellos, impidiéndonos analizar su composición, pero tales glóbulos pueden ser bastante comunes en el otro lado de la Luna", comenta Xiao.
Los científicos creen que conocer su composición y edad isotópica será muy valioso, no solo para comprender la historia de nuestro satélite, sino para la construcción de las bases humanas en la Luna. En el futuro, gracias a estos materiales, los futuros astronautas podrán fabricar vidrio directamente en la Luna, en vez de tener que llevarlo desde la Tierra.