El presidente de la Juventus denuncia las ventajas financieras de la liga inglesa.
La situación de Andrea Agnelli no es sencilla. El club que preside, la Juventus, ha desaparecido de la cima de la Serie A italiana en un momento de dificultades económicas y la era posterior a Cristiano Ronaldo. Tras unos cuantos volantazos, han conseguido convencer de su regreso al técnico Maximiliano Allegri y han vaciado la caja en la contratación del prometedor goleador Dusan Vlahovic. Pero la realidad les fija por detrás de los pujantes equipos de Milan, que se jugarán el título en un mano a mano en el que el Inter, vigente campeón, es favorito.
Además, el dirigente 'bianconero' lleva demasiados meses en el ojo del huracán y en el foco de los insultos de Aleksandr Ceferin. El máximo mandatario de la UEFA, que es padrino de uno de los hijos de Angelli y ha mantenido con él una sensacional amistad, ha embarrado la imagen pública del directivo italiano sin escatimar en descalificaciones y lenguaje amenazante. Toda vez que anunciara la creación del proyecto de la Superliga, que sigue comandando junto a Real Madrid y Barcelona.
Con todo, Angelli no ha variado un ápice su firme posición. Y en esta semana ha señalado con su altavoz una opinión ampliamente compartida en el Viejo Continente. En un acto desarrollado en su país y recogido por la publicación 'Calcio e Finanza', el presidente de la Juve ha dicho lo siguiente: "Ha habido un partido extraordinario, como es el Manchester City contra el Real Madrid, pero no nos damos cuenta de que hay dos competiciones que van a generar 28.000 millones d euros en los próximos años. Son la Premier League y la Liga de Campeones".
"La liga inglesa genera 4.200 millones de euros por temporada y, poco a poco, va a atraer todo el talento. La Premier League ya es una Superliga", proclamó, antes de subrayar que "es posible que tengamos dos equipos ingleses en la final de la Liga de Campeones y uno en las finales de la Europa League y de la Conference League". "Esta es la polarización vertical y hay otra horizontal. Podemos mirar al PSG, al Bayern o al Legia (dominadores absolutos de sus torneos ligueros en la última década). Este sistema tiene al fútbol inmovilizado", ha enfatizado.
Preguntado por la Superliga, expuso que "el proyecto tuvo a doce clubes que firmaron un acuerdo de 160 páginas, en cuyo primer punto se hablaba del diálogo con la UEFA y la FIFA". "Después se habría llegado a la confección del formato de la competición. Pero da que pensar la reacción vehemente de las instituciones, que llegó a asustar a clubes que, por miedo, dieron un paso atrás", remarcó.
"La UEFA es el operador comercial monopolizador de las competiciones y no es un sistema de gobierno moderno, ese es el elemento principal de nuestro recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Se está tocando el principio elemental de la libre competencia en un marco de libre mercado", incidió Agnelli, quien se despidió reforzando su convicción en la necesidad de un cambio que beneficie a la salud del balompié.
El debate sobre la Liga de Campeones sigue vigente
Las Ligas Europeas (EPFL) mantuvieron que el número de partidos de la fase de grupos de la futura Liga de Campeones a partir de la temporada 2024/25 se limite a ocho para cada equipo, durante la Asamblea General celebrada en Estambul. 30 ligas profesionales y asociaciones de clubes de 30 países participaron este viernes en la cita "reiteraron su firme posición respecto a dos importantes asuntos pendientes relacionados con la reforma de la Liga de Campeones a partir de 2024 y que figuran en la agenda del Comité Ejecutivo de la UEFA para próximas decisiones".
Las ligas defendieron que la ampliación del número de partidos para los clubes que jugarán la fase de grupos debe limitarse a ocho. "Este cambio sustancial en el calendario ya supondrá un aumento de más del 50% del número total de partidos que se jugarán en la Liga de Campeones en una sola temporada. Un aumento mayor perjudicará aún más a las competiciones nacionales y a la gran mayoría de los clubes de Europa en beneficio de unos pocos", afirmaron en un comunicado.
En el mismo, las Ligas plantearon que las cuatro plazas adicionales tras el aumento del número de participantes de 32 a 36 clubes "deben asignarse única y exclusivamente a través de la clasificación directa de las últimas temporadas de las ligas nacionales". "Las ligas europeas están firmemente en contra de la introducción del llamado sistema del Coeficiente de Rendimiento Europeo, que representaría una segunda oportunidad injustificada para que unos pocos clubes grandes se unan a la Liga de Campeones, pesar de no haber conseguido la clasificación directa a través del rendimiento en su liga nacional", afirmaron.
Para el colectivo de ligas, "los méritos deportivos en las ligas nacionales deben ser el único acceso a la Liga de Campeones" y que "este es un principio clave del modelo deportivo europeo que no puede verse comprometido".
El nuevo formato de la competición planteado por la UEFA, para entrar en vigor en la temporada 2024-25, prevé aumentar de 32 a 36 el número de clubes y se repartirán en cuatro grupos de nueve equipos que disputarán otras tantas 'liguillas'. Los ocho mejores accederán directamente a octavos, los situados entre el 25 y el 36 quedarán eliminados y los que acaben entre el noveno y el 24 puesto disputarán una eliminatoria a doble partido para completar los octavos. Después, la competición continuará con el formato actual de eliminatorias a doble partido.
Además de estos puntos, la Asamblea de las Ligas respaldó oficialmente la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) denominada "winitonthepitch.eu", promovida por las asociaciones europeas de aficionados -"Football Supporters Europe" (FSE)-, que se opone a competiciones como la Superliga. La Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) pide proteger el modelo europeo de deporte; reconocer el valor social y la naturaleza específica del deporte en la sociedad europea; involucrar a los aficionados en los debates para dar forma al futuro a largo plazo del deporte europeo y reforzar la visión y la política a largo plazo de la UE sobre el futuro y la gobernanza del deporte europeo.