Desde El Imparcial hemos denunciado en multitud de ocasiones el desprecio de Pedro Sánchez al Parlamento y, en especial, durante las sesiones de control al Gobierno. Jamás contesta a las preguntas de la oposición, aunque se esmera en responder con amabilidad a las de ERC, Bildu y compañía.
Este martes se ha debatido la honda crisis que sufre el Gobierno por el descontrol de la seguridad digital del propio presidente y algunos ministros, aunque el debate se ha centrado en la cobarde destitución de la directora del CNI para complacer a sus siniestros socios. Y Pedro Sánchez, a pesar de la ingente cantidad de errores que ha cometido el Gobierno en este caso, ha recurrido a la “corrupción del PP”, después de que Cuca Gamarra le acusara de permitir que en España “gobiernen los separatistas”, por entregar a ERC la cabeza de turco de la directora del CNI.
Lo que ha quedado patente en la sesión de control al Gobierno es la ingenua postura de Pedro Sánchez que da por cerrada la crisis con la destitución de Paz Esteban. Sin duda, ERC disfruta y alardea de su trofeo. Pero seguirá acosando al presidente con su exigencia de desclasificar los documentos del Centro de Inteligencia. Y, ante la extrema debilidad del Gobierno por el escándalo del espionaje, ya han anunciado que la próxima batalla, ya en marcha, se centrará en que el Ejecutivo permita a la Generalidad saltarse la orden constitucional y refrendada recientemente por el Tribunal Superior de Justicia Catalán, de la obligación de los colegios catalanes de impartir el 25 por ciento de las asignaturas en castellano. Lo acaba de anunciar, más bien exigir, Pere Aragonés en el Parlamento catalán. Y a nadie se le escapa que Pedro Sánchez hará como siempre: mirar para otro lado. Tiene razón Cuca Gamarra: En España “gobiernan los separatistas”.