El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía ha informado en una carta al secretario general de las Naciones Unidas que van a empezar a usar de inmediato el nombre de Republic of Türkiye, o Türkiye para abreviar, en vez de Turkey con el que hasta ahora se venían refiriendo a su país.
El cambio se debe, según explica en la carta, a una circular del presidente de Turquía que dice que “Türkiye simboliza y representa la cultura, la civilización y los valores de la nación turca de la mejor manera posible. Como parte de ello, la frase ‘Made in Türkiye’ en vez de ‘Made in Turkey’ empezara a ser usado en nuestros productos de exportación.”
La palabra inglesa turkey se presta, efectivamente, a confusión porque sirve tanto para designar a Turquía como al pavo, aunque a este, como vamos a ver a continuación y conviene aclarar tal situación, no por su origen geográfico sino por su procedencia comercial.
El pavo es un manjar muy popular, sobre todo en EE. UU. donde se come el día de acción de gracias y en muchos otros países por Navidad, y se le llama “turkey” para resumir “turkey cock” o sea gallo turco, que en realidad no es turco sino el pavo salvaje autóctono o meleagris gallopavo, domesticado por los americanos, o sea por los indios, así llamados porque, como es sabido, cuando Colón llegó a América se creyó que había llegado a la India haciendo el viaje al revés. Pero, entonces ¿porque le llamaron turkey al pavo si no era turco si no americano?
El caso fue que los primeros colonos, sorprendidos al encontrarse por allí un pavo, le llamaron turkey por su parecido relativo con el pavo que ya conocían en Europa, el cual no era otro que el guinea fowl, pintada en español o numida meleagris, al que ya llamaban turkey, enfocando el asunto no taxonómicamente, acerca de lo cual no mostraban una gran preocupación, sino económicamente, fijándose más de donde provenía como mercancía, que era de Turquía, aunque su origen fuera el occidente de África como su nombre indica.
Ahora bien, como en Turquía o Turkey no había turcos o turkeys, o sea pavos vernáculos, a los pavos que traían de fuera no les llamaban turkey, como es lógico y normal, sino hindi o sea indios, pero no por que fueran de la India, que no lo eran, sino de Las Indias en América, donde como hemos comprobado les llamaban turkey, de manera tal que al final todos los pavos eran turcos, independientemente del continente.
La otra pieza de este rompecabezas que alcanza ya a los cuatro continentes requiere poner en claro, si es que se puede, que en la India al pavo, porque allí no hay pavos como los anteriormente citados aunque si el pavo real azul, no le llaman hindi sino turk, por la misma razón comercial de su adquisición a los nómadas otomanos.
En cualquier caso, el apelativo científico de meleagris tanto para el gallopavo como para el numida, arroja cierta luz o por lo menos más colorido a este batiburrillo mundial, pues es debido al héroe griego Meleagro, quien tomó parte en la mítica cacería del monstruoso jabalí de Calidón, al que Artemisa había soltado para que destrozara todo lo que pillara a su alrededor, le saliera al paso o no, al que mató y luego ofreció a la amazona Atalanta, la primera en herirlo con sus flechas, en vista de lo cual su madre (la de Meleagro) enfurecida por la donación, echó al fuego el tizón (que simbolizaba su vida).
Pero, en fin, y volviendo a la actualidad, el cambio de nombre de Turquía en el contexto actual de una Unión Europea que se está rearmando y convirtiendo cada vez más en una organización militar, nos muestra que aquel espíritu original con el que se fundó tras la segunda guerra mundial lo ha perdido y lo ha recogido esa nación que ahora ha adoptado Türkiye como denominación comercial.