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Cecilia, la ex, pone el Mediterráneo de por medio

sábado 02 de febrero de 2008, 19:38h
Durante todo este corto noviazgo, Cecilia se ha mantenido en paradero desconocido. Ni una declaración, ni una aparición. Y mucho menos confesión alguna. Al parecer se ha trasladado a vivir a Londres con su hijo Louis, de diez años, nacido en común de sus 13 años de matriomino con Sarkozy.

Y en la capital británica se la hacía hasta el sábado. Pero mientras Carla y Nicolas se daban el "sí, quiero" en secreto en París, Cecilia se dejaba ver en Fez, en el norte de Marruecos, nada menos que con Richard Attias, el publicista por quien dejó a Sarkozy en 2005 para irse a Nueva York. Así lo afirma el periódico marroquí "L'Economiste", según el cual, la pareja se desplazó hasta "la capital espiritual de Marruecos" en un avión de la compañía Royal Air Maroc (RAM). El comandante, tras percatarse de su presencia, les invitó a trasladarse desde la clase turista en la que viajaban a la zona business, según el diario, que es uno de los medios más respetados de Marruecos. Al parecer, tanto Cecilia como su acompañante intentaron pasar desapercibidos por todos los medios, obviamente sin lograrlo.

Según la versión oficial, Attias y Cecilia pusieron fin a su relación cuando ella decidió volver con su marido, a finales de 2005, para darle una nueva oportunidad. Fueron muchos los que, en cambio, vieron en la vuelta nada más que un juego político, de cara a la campaña electoral para la Presidencia francesa, para que Sarkozy no tuviese problemas en obtener el voto de los sectores más conservadores de la sociedad, aquéllos que aún en el nuevo milenio no ven como buenos ojos el divorcio. Cecilia volvió así "al redil". Sarkozy siguió con su campaña y ganó. Pero ya desde la misma noche de su victoria, su mujer apareció con un aire extrañamente ausente y una actitud sorprendentemente distante. Esto se acentuó en los siguientes meses. Y poco a poco fue estando cada vez más claro que, quizás, la bisnieta del compositor Albéniz no iba a ser una primera dama tradicional. El tiempo demostró que no lo iba a ser en absoluto.

En octubre, los Sarkozy anunciaron su divorcio. Nicolas no habló. Cecilia concedió un par de entrevistas a la revista "Elle" y a otra importante publicación y explicó lo sucedido sencillamente: en 2005 se había enamorado de otra persona pero intentó salvar su familia y su matrimonio volviendo con su marido. Sin embargo, las cosas no funcionaron. Por tanto, no tenía sentido hacer la farsa de ser la primera dama de Francia. Punto y final. Ahora, su reaparición junto a su ex amor puede ser su particular regalo de bodas para su ex marido.
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