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SÁNCHEZ, EN BUSCA DE 67.300 VOTOS

martes 05 de julio de 2022, 13:23h
La hemorragia electoral sanchista que desangró al PSOE en Andalucía, ha recrudecido...

La hemorragia electoral sanchista que desangró al PSOE en Andalucía, ha recrudecido en Moncloa la decisión de comprar votos. El ejemplo histórico es el de Romero Robledo, que pagaba una cantidad no desdeñable para la épocapor cada voto que adquiría.

Pedro Sánchez, a cargo de los Presupuestos Generales del Estado, de las ayudas europeas o del incremento de la deuda pública, está gastando cantidades ingentes destinadas a la conquista de los votos que se le escapan del cestón socialista. Son varias y complejas las maniobras emprendidas, todas carísimas. El presidente del Gobierno ha comprado, a base de concesiones o de dinero, los escaños de comunistas, separatistas o bilduetarras. Cree que puede hacer lo mismo con los votos de los electores y está dispuesto a despilfarrar el dinero que haga falta para permanecer en el poder. Aunque trata de justificar con tapaderas sociales el derroche, los medios de comunicación y los partidos de la oposición han denunciado la jugarreta.

Los 67.300 sanitarios a los que ha decidido hacer fijos forman parte de la ancha maniobra por el sanchismo emprendida para garantizar el apoyo de los estómagos agradecidos. Núñez Feijóo ha denunciado con la debida prudencia, porque no todo el monte es orégano, la maniobra monclovita. Es igual. El sanchismo continuará haciendo lo mismo: concesiones y dinero en favor de los partidos que le apoyan. Y maná general sobre anchos sectores de la población para derivar votos populares en su favor, a costa de cuartear la economía y engrosar una deuda alarmante de más de billón y medio de euros que las próximas generaciones deberán devolver con los intereses correspondientes.

Queda, en fin, año y medio hasta las elecciones generales y son miles los votos que el sanchismo tratará de comprar con el dinero de todos los contribuyentes a los que se sangra hasta la hemorragia a base de unos impuestos que crecen sin cesar.