“A por todas”, el eslogan que Pedro Sánchez estrenó en el debate del estado de la nación significa que el Gobierno está dispuesto a emplear el poder de todas las Instituciones asaltadas con el único propósito de ganar las elecciones. Y el primero en iniciar la batalla no puede ser otro que el entrañable amigo, el veterano militante socialista y hagiógrafo del gran líder, José Félix Tezanos.
La encuesta que acaba de publicar, el sondeo que debería ser el más riguroso por número de encuestas y poder presupuestario, se ha convertido en la herramienta del PSOE para recolocar porcentajes y escaños según su conveniencia. En los análisis sobre las elecciones andaluzas, por ser las más recientes, el CIS ni se acercó a la mayoría absoluta del PP, pero dejó margen para que la izquierda soñara y se movilizase.
Estaba calculado con precisión. El tiro les salió por la culata e hicieron el ridículo.
Pero ahora, que hasta las encuestas de sus medios más afines vaticinan un holgadísimo triunfo del PP, el CIS de Tezanos, acepta la victoria de Nuñez Feijóo, pero por un estrecho margen del 2 por ciento. A eso se le llama movilizar el voto para que los militantes socialistas luchen por revertir la situación. Aunque, al menos, no se han empeñado en situar al PSOE como fuerza más votada. Pero todo se andará
Al amigo de Sánchez poco le debe importar la realidad. Él solo cumple órdenes. Y la orden está clara: “A por todas” para que los socialistas ganen las elecciones generales.
En el largo año y medio de legislatura que resta, el empuje del Ejército gubernamental institucional y mediático de Sánchez será descomunal. No perderán la oportunidad de ensalzar a su líder como la única opción para desarbolar al PP. La encuesta de Tezanos es solo el primer aviso.