En Andalucía, Navarra, Cataluña y Galicia ya hay restricciones de agua. Las dos olas de calor de este verano, fundamentales. Las previsiones indican un agravamiento.
España entró en el verano de 2022 tras haber atravesado uno de los inviernos más secos desde que se registran datos y el segundo mayo menos húmedo en los últimos 60 años. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha expuesto, en su balance de la pasada primavera, que las lluvias caídas en esa estación no bastaron para mitigar el fenómeno de sequía meteorológica que se venía arrastrando, hecho que ha provocado que en el presente que varios municipios españoles se hayan visto forzados a racionar el agua y otros tantos hayan sufrido los primeros cortes de agua provocados por la sequía que está golpeando a las reservas de los pantanos.
El verano de este año ha comenzado en territorio peninsular con la segunda ola de calor más potente registrada en junio en España, sólo por detrás de la que se detonó en 2015. Un total de 38 provincias padecieron dicho aumento pronunciado de temperaturas, en un balance de extensión territorial sólo superado por la de agosto de 2012. Albacete o San Sebastián marcaron récords absolutos puntuales de temperatura en esos ocho días que duró la ola. Pero no se ha quedado ahí el repunte de calor: en julio se acaba de terminar una segunda ola que se ha colocado en la cima de gravedad desde que se tienen registros en nuestro país.
Récords históricos de calor
El infernal rango situado entre los 39 y los 45 grados, sostenido en nueve días, convirtió a dicho fenómeno en "extraordinario e histórico", según el análisis de la Aemet. En sus estadísticas históricas se ratifica que entre el 9 y el 18 de julio se han batido 269 récords de temperatura, con una anomalía con respecto a la media de 4,2 grados. Y según datos del informe Sequía en Europa, elaborado por la Comisión Europea, el territorio nacional ha visto cómo el valor promedio de precipitaciones acumuladas desde octubre ha resultado un 25% inferior a la normalidad de la serie histórica. Agravando las condiciones de sequía.
En este sentido, el último boletín del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico indica que la reserva hídrica está en un 31% menos con respecto a lo acumulado en los embalses en la década. Y el Boletín Hidrológico Nacional señala que los niveles de agua disponible se mantienen muy lejos de la media de capacidad registrada en los últimos cinco años. En este contexto, los que peor sobreviven a un anticiclón de índole histórica son los del Guadiana, el Guadalquivir y del Guadatele-Barbate. Todos ellos se encuentran por debajo del 30% de su capacidad. En consecuencia, localidades de Málaga, Córdoba y Huelva han activado los racionamientos de agua.
Cortes de agua en España, Italia y Francia
Pero no se circunscribe sólo a Andalucía el problema. Los cortes de suministro hídrico se están concretando también en las regiones montañosas de Navarra. En el valle del Erro se habla de un escenario "preocupante" en lo relativo a los pastos para la ganadería. Y en Cataluña o Galicia tampoco se están librando de políticas que restringen el acceso y el uso del agua en la ciudadanía. El objetivo en todos estos casos se centra en implementar medidas con carácter de ahorro de agua para no arribar a problemas serios con las reservas de sus embalses.
Con todo, el brete hidrológico no es exclusivo de España. Los ministros de agricultura de la Unión Europea ya están trabajando en planes conjuntos que reduzcan, en la medida de lo posible, las reducciones en los rendimientos de los cultivos que han pronosticado como consecuencia de la sequía. En Italia, por ejemplo, se ha declarado el estado de emergencia al constatar que están padeciendo su peor sequía en más de 50 años, mientras que en Francia también se está gestionando la situación con cortes de suministro preventivos. Y desde Bruselas se advierte que en los siguientes meses varios países europeos podrían sufrir complicaciones en el suministro de agua.
Las predicciones de la Aemet apuntan a un empeoramiento de la sequía en los próximos meses y llevan a algunos expertos a recordar la sequía que asoló España entre los años 1944 y 1946. Entonces las reservas de los embalses llegaron a descender hasta el 14% y ante semejante colapso comenzó un proceso de construcción de la gran parte de los pantanos españoles. En la actualidad, avisan, un balance del 20% de reservas hídricas podría llevar al colapso en el país. Por este motivo se está haciendo hincapié en la aplicación de medidas de ahorro de agua y campañas de concienciación para la ciudadanía.
Balance hidrográfico en España
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Cuenca
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% de capacidad actual |
% de misma semana en 2021 |
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Guadalquivir
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26,35% |
34,11% |
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Guadiana
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27,48% |
34,88% |
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Guadalete-Barbate
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29,86% |
38,04% |
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Tajo
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43,59% |
46,71% |
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Segura
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41,75% |
47,28% |
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Cuenca Mediterránea Andaluza
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47,19% |
46,85% |
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Cuencas Internas de Cataluña
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48,3% |
84,93% |
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Duero
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48,41% |
68,07% |
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Ebro
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61,23% |
72,88% |
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Júcar
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61,1% |
57,48% |
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Tinto, Odiel y Piedras
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72,93% |
73,8% |
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Cantábrico Oriental
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79,45% |
77,66% |
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Miño-Sil
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52,57% |
57,99% |
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Cuencas Internas del País Vasco
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85,71% |
Sin datos |
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Galicia Costa
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65,79% |
76,46% |
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Cantábrico Occidental
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64,67% |
83,2% |
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Total
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43,22% |
51,66% |