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TOROS

Feria de otoño en Las Ventas: una tragedia con toros de Adolfo Martín

Feria de otoño en Las Ventas: una tragedia con toros de Adolfo Martín
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(Foto: Efe)

Feria de otoño: una tragedia

lunes 03 de octubre de 2022, 09:59h

Los toros de Adolfo Martín fueron los protagonistas de la tarde. Casi todos procedían de las mismas camadas que los toros de Las Rozas a quienes cortaron las orejas Antonio Ferrera, Fernando Adrián y Daniel Luque. Desgraciadamente, hoy ha sido una tarde muy diferente, desconcertante y desasosegante. El toro mandaba y el peligro fue el protagonista en el ruedo. La plaza, que pasa por ser la más grande del mundo, aprovecha de su condición y organiza los festejos a la guisa del circo romano: en total desigualdad de condiciones.

Los seis de Adolfo Martín tenían buenas hechuras y caras bien armadas. Se movían con velocidad y destreza, aprendiendo de cada lance, pase y movimiento. Adrián de Torres hizo su confirmación con Sevillanito (1º). Adrián le ganó el terreno a pulso. El toro remató en el burladero, tomó las varas bien, aunque resbaló y fue protestado, se mantuvo firme hasta el final de la lidia. Comienza la faena a gran distancia, el toro acude y se ciñe mucho. La faena ganada a pulso. El desacierto de las distancias y del manejo del encaste es suplido por el puro pundonor del torero. El toro aprovechaba las ventajas y sólo le buscaba a él. La estocada baja, atravesada. Algunos pitos en el arrastre y una ovación para Adrián. Pastelero (4º) arrima al torero a las tablas. Lo mejor de la lidia, la labor de la cuadrilla que colaboró en ponerlo en suerte y, luego, Iván García se desmonteró por los pares de rehiletes. La faena se acabó con la primera serie de tres pases. Las primeras series prometedoras, el toro perseguía la franela con el hocico pegado al albero. Al llegar a la cuarta serie, el toro ya sabe de qué va la cosa y desarma, achucha y se cuela. El manejo de aceros más que desacertado, el codilleo alargó la agonía igual que el descabello. Dos avisos. Los aplausos al astado. Y las protestas.

Román. Desde el 13 de marzo, en Valencia, no logro entender nada del toreo de Román. Se me escapa. Soy incapaz de entender qué es lo que hace en el ruedo. Verduras (2º) fue aplaudido al salir al albero y se hizo dueño de la plaza. Tomó las varas de ley, metiendo los riñones. Fue castigado con muchos capotazos en las banderillas. El torazo iba en serio. Román se esforzó. La primera serie fue ovacionada. Sin embargo, Román enseñaba demasiado y su contrario estaba dispuesto a aprenderlo todo. A partir de la segunda serie, el morlaco se afanaba por buscar los tobillos, se arrimaba y recortaba la embestida. Un metisaca y una estocada caída al lado contrario. Descabello a la primera. Un aviso. Aplausos al toro. Una ovación para el torero. Holgazán (5º) recibió buenos lances rematados con tres medias. Recibió dos varas cargadas de mala intención. El torete se deslizaba, acusando el castigo. Ángel intentó el quite por delantales. El toro a la defensiva, recibió las banderillas a la antigua una por una. Todas de recurso. La faena que no contaba con el toro ni su falta de fuerza. Los pases bruscos, demasiado ásperos para el morlaco. Éste se maliciaba cada vez más. La estocada atravesada, se asomaba por el costado contrario. Pitos en el arrastre y protestas contra el palco.

Ángel Sánchez se enfrentó con Tomatillo (3º). Este torete tenía un estilo al galopar, algo zancudo, se movía con gracia, pero con ganas de asomarse al callejón. Ángel manejó bien el capote. Adrián de Torres hizo el quite de frente por detrás. Ángel respondió por chicuelinas de alto riesgo. Curro Javier estuvo magnífico toda la tarde: atento a hacer el quite oportuno y se desmonteró por los excelentes pares de banderillas. La faena tuvo mucho tiempo muerto, no se logró el ligazón, pero el torero lo probó por dos pitones, exponiéndose y mostrando su buena voluntad. Un pinchazo y una estocada tendiendo a baja. Aviador (6º) recibió la primera vara fuerte, con la salida tapada. Pero tomó con buena voluntad la segunda. Resultó ser el más peligroso de la tarde: empitonó al diestro, desarmó al peón, complicó la faena. Ángel, al entrar a matar, perdió el pie y el astado le cogió dandole una voltereta que causó un traumatismo craneo encefálico y una cornada en el muslo. Adrián descabelló a la primera.

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