Las noches del 13 y el 14 de diciembre tendrá lugar la máxima actividad de la lluvia de meteoros de las Gemínidas. El evento será retransmitido en directo, desde los Observatorios de Canarias (en La Palma y Tenerife), a través del canal sky-live.tv, con la colaboración del proyecto Interreg Energy Efficiency Laboratories (EELabs), y desde Extremadura, bajo el paraguas del proyecto Extremadura Buenas Noches.
Desde hace más de 10 años, las Gemínidas se han caracterizado por ser la lluvia de meteoros más intensa del año, superando los 100 meteoros por hora (ZHR, tasas horarias cenitales), seguidas de las Perseidas y las Cuadrántidas. Sin embargo, la noche del 13 al 14 de diciembre, la Luna se encontrará iluminada al 72%, lo que dificultará la observación de los meteoros más débiles.
Los meteoros parecen nacer -tienen su radiante- en la constelación de Géminis (los Gemelos), que se encuentra cerca de la conocida constelación de Orión. Para asegurarse de ver el mayor número de Gemínidas posible, hay que situarse en un lugar oscuro -libre de la contaminación lumínica producida por las ciudades- y con horizontes despejados. Conviene esperar, al menos, hasta la media noche y fijar la mirada en una zona del cielo.
Las Gemínidas es una lluvia que puede observarse desde ambos hemisferios y, además, tiene la característica de que los meteoros son más lentos que los de otras lluvias de estrellas, como las Perseidas. A pesar de que desde el hemisferio norte la actividad será mayor que desde el sur -debido a que el radiante estará a mayor altura sobre el horizonte-, desde los cielos australes también se observará una intensa actividad durante la noche.
Las llamadas “estrellas fugaces” son en realidad pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños (entre fracciones de milímetros hasta centímetros de diámetro) que van dejando los cometas -o asteroides, como en esta lluvia- a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol, debido al “deshielo” producido por el calor solar. La nube de partículas resultante (llamados meteoroides) se dispersa por la órbita del cometa y es atravesada cada año por la Tierra en su órbita alrededor de nuestra estrella. Durante este encuentro, los meteoroides se calientan, principalmente por rozamiento, al entrar a gran velocidad en la atmósfera terrestre, vaporizándose parcial o completamente, creando los conocidos trazos luminosos o “estrellas fugaces” que reciben el nombre científico de meteoros. Aquellos meteoros de mayor tamaño y que sobrevivan al rozamiento atmosférico podrían impactar con la superficie terrestre convirtiéndose en meteoritos.