El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reconocido un “sentimiento de profunda frustración” ante los últimos asesinatos de mujeres que dejan un diciembre negro en cuanto a violencia machista. Se han producido nueve asesinatos, de los cuales cinco estaban dentro del protocolo Viogen.
"Hay un sentimiento de profunda frustración por cada asesinato”, ha manifestado el ministro, “hay una sucesión terrible de crímenes, una proliferación inusual que no responde a ningún patrón temporal ni de otro tipo”.
Marlaska también ha pedido a los ciudadanos que “ante el mínimo indicio de que una mujer corre peligro” avisen a las fuerzas de seguridad y alerta de que los discursos negacionistas recientes “no ayudan”.
“Ha llegado el momento de decir basta”, ha dicho, “un solo asesinato debe suponer un aldabonazo en nuestras conciencias, la magnitud de estas tragedias debe movilizarnos como sociedad”.
Marlaska ha ordenado a las fuerzas de seguridad una intensificación de las medidas de protección a las víctimas de violencia machista y que las valoraciones de riesgo policiales primen las actuaciones "más favorables" para las mujeres y sus hijos.
Solo en este mes de diciembre diez mujeres han muerto presuntamente a manos de sus parejas o exparejas, tres de ellas asesinadas desde Nochebuena, y otras dos mujeres permanecen ingresadas tras ser agredidas por sus parejas en Calahorra (La Rioja) y Granada.
A ellas se suma el asesinato este miércoles de una joven de 20 años apuñalada por la expareja de su madre en Madrid. El presunto asesino, que ha intentado suicidarse, tenía una orden de alejamiento desde el día 22, tanto de la víctima como de su madre.