La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha ordenado activar preventivamente el protocolo anticovid en las residencias de mayores y reforzar los servicios del Hospital Isabel Zendal, ante la expansión de casos que se está produciendo en China.
El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha explicado las instrucciones que se están trasladando tanto a la red sanitaria como a los centros socio-sanitarios, con un mensaje de tranquilidad, pero alertando ante un posible nuevo escenario.
La Dirección General de Salud Pública va a dar la indicación a los hospitales de la región para que en las urgencias se haga PCR con secuenciación (no test de antígeno) ante casos con sintomatología sospechosa que hayan tenido estancia reciente en países asiáticos. Los laboratorios de la red pública de estos centros están preparados, además, para analizar posibles nuevas variantes y sublinajes.
Asimismo, el Servicio Madrileño de Salud mandará instrucciones a estos mismos hospitales para que revisen de inmediato los planes de contingencia con el fin de que estén actualizados. También, en caso de ser necesario, se podrá activar de forma preventiva en 12 horas las primeras 400 camas en el Hospital público Enfermera Isabel Zendal.
En cuanto a las residencias de mayores, se mantienen las visitas para familiares como hasta ahora sin restricciones, la obligatoriedad en el uso de la mascarilla y se ha comunicado a todos los centros la exigencia de mantener el stock de batas, mascarillas y gel hidroalcohólico. La actividad en estos centros es de normalidad, con algunos brotes y pocas hospitalizaciones.
Las consejerías de Sanidad y Familia, Juventud y Política Social realizarán una campaña de captación activa en centros socio-sanitarios para vacunar a aquellos residentes, usuarios y trabajadores que no hayan recibido la segunda dosis de refuerzo. Además, han pedido que todos los centros revisen sus planes de contingencia y que mantengan material de equipos de protección suficiente.
En esta línea, las Unidades de Atención a Residencias (UAR) de Atención Primaria y los geriatras de enlace de los hospitales comprobarán el correcto funcionamiento de los circuitos en las residencias y la formación específica sobre prevención y control de infecciones.