Los vascos se dieron un banquete ante el Eldense (1-6).
El Athletic Club se regaló esta noche de Reyes una goleada en Elda ante el Deportivo Eldense, por 1-6, para sellar su pase a los octavos de final de la Copa del Rey, el último que había en juego de cara al sorteo del próximo sábado para esa siguiente eliminatoria. Plasmaron la goleada tantos de Nico Williams, el primero, Alex Berenguer, el segundo y el cuarto, Oier Zarraga, el tercero, Mario Soberón, que marcó el 1-4 para los locales, el suizo Rubén Correia, que hizo el quinto para el Athletic en propia puerta, e Iker Muniain, que cerró el marcador sobre la hora.
El resultado es un tanto engañoso porque el Deportivo Eldense, líder del Grupo II de Primera Federación, no mereció tanto castigo. Es más, superada la media hora de juego parecía el más fortalecido de los dos equipos por lo que había ocurrido sobre el Nuevo Pepico Amat. Pero Berenguer y Muniain tuvieron un día dulce y su equipo decidió el choque con dos rechaces entre los minutos 35 y 41 que ya dejaron sentenciado un partido que en el segundo tiempo no paró de ofrecer goles. Con esta ya son 18 las eliminatorias seguidas a un partido que lleva superadas el Athletic en los 19 últimos años, salvo finales.
De cómo se tomó el partido Ernesto Valverde habla su alineación llena de jugadores de su confianza, con la incursión de Zarraga en el medio campo y Raúl García arriba. Como ya jugaran en Sestao en la anterior eliminatoria. No salieron de inicio Unai Simón, el tocado Iñaki Williams, Sancet y De Marcos, pero sí el capitán Muniain, que retornaba al once. A pesar de ese sólido y reconocible equipo, y aún demostrando desde el inicio que quería llevarse el choque lo más rápido posible, el Athletic sufrió en la primera media hora ante un rival que le defendió muy bien con un 4-4-2 pétreo y hasta le dio algún susto.
El más importante, en el minuto 32, un mano a mano de Juanto Ortuño ante Agirrezabala que el delantero murciano remató fuera. Al delantero local le había dejado solo un pase filtrado de Manu Nieto tras darle el balón en la mano y un mal despeje de Yeray. Al no haber VAR en esta eliminatoria, de haber marcado el Eldense se hubiese adelantado en el marcador. No lo hizo, desaprovecharon los de Fernando Estévez su primera ocasión y lo pagaron caro. Porque el que no perdonó fue el Athletic, que en dos rechaces y en seis minutos sentenció la eliminatoria.
Primero marcó Nico Williams imponiéndose a su marcador para recoger el rechace de Stamatakis, que había hecho una gran parada a un primer remate a bocajarro de Berenguer tras centro de Raúl García desde la derecha. Y poco después el que aprovechó un nuevo rechace fue Berenguer, en su caso de la barrera a un primer lanzamiento de falta de Yuri. Al navarro le salió un disparo seco, raso y junto al palo que no pudo alcanzar el joven meta griego.
Un par de acciones del Eldense a vuelta de vestuarios amenazaron con abrir de nuevo el choque, pero la velocidad de Vivian se interpuso en una cabalgada de Ortuño y el centro de Fran Carnicer al final tuvo menos peligro del que prometía. De nuevo perdonó en sus opciones el Eldense y aprovechó las suyas el Athletic, que pudo marcar en un remate de Nico que le salió demasiado mordido tras deshacerse con un regate de su par. Pero los que cumplieron con su obligación en el área fueron Zarraga, que remató en el punto de penalti un centro de Muniain desde la línea de fondo tras pelear la jugada Raúl; y Berenguer, que superó a Stamatakis con un toque sutil en una jugada entre el autor del gol, Vesga y Yuri.
Con el choque decidido ya con 0-4 en el marcador, al Eldense le quedó ánimo para marcar el gol del honor, un tanto del recién incorporado Soberón, a la media vuelta y junto a la línea de gol, tras un centro de Clemente hacia Manu Nieto. No quedó ahí la cosa y el Athletic marcó aún dos goles más. El 1-5 Correia despejando hacia su propia meta un centro de Berenguer a Guruzeta y el 1-6 Muniain, para celebrar su buen regreso a la titularidad, en una jugada en la que intervinieron Villalibre, Raúl y Guruzeta, quien le dejó el disparo hecho.
El vigente campeón despierta en la segunda mitad
El Betis, vigente campeón de la Copa del Rey, se reencontró con el torneo tras estar exento en las primeras eliminatorias y se clasificó a los octavos de final al superar a un Segunda RFEF como el Ibiza Islas Pitiusas por 1-4, aunque el conjunto sevillano se fue al descanso con un 1-0 adverso. En la segunda parte, el Betis reaccionó y dio la vuelta al marcador con suficiencia.
El entrenador del Betis, el chileno Manuel Pellegrini, se quejó en las vísperas de que iba a tener bastante menos tiempo que el Rayo para preparar el partido de LaLiga del próximo domingo en Vallecas, y por eso repartió minutos y dejó en esta cita copera a jugadores de peso de inicio en el banquillo. El argentino campeón del mundo Guido Rodríguez, el portugués William Carvalho, el francés Nabil Fekir, Alex Moreno o Borja Iglesias no fueron titulares, aunque el equipo fue muy reconocible con otros hombres como el otro bético campeón en Catar Germán Pezzella, Aitor Ruibal, Sergio Canales, Juanmi Jiménez o el capitán Joaquín Sánchez. Ante ellos, un Ibiza en puestos de descenso en el grupo III de la Segunda RFEF, lo que motivó que Manu Calleja sustituyera a mediados del pasado diciembre como entrenador a Raúl Garrido, pero que en la Copa llegó a estos dieciseisavos tras eliminar al Rayo Majadahonda (3-1) y a un 'Segunda' como el Eibar (1-0).
Tras un arranque que los visitantes utilizaron para adaptarse y acoplarse al terreno de juego y también para conocer las intenciones del rival, el Betis empezó a ver de cerca la portería defendida por Marcos Conteras y ya antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora el meta vio cómo a Canales se le fue alto un remate que incluso rozó el larguero. El recurso de la formación ibicenca fue intentar sorprender a la contra y así a los veintidós minutos llegó una primera aproximación a las inmediaciones del guardameta chileno Claudio Bravo en la que Jaime Barrero remató alto, aunque mejor suerte tuvo cuatro minutos después Pepe Bernal, quien, tras un fallo del central Víctor Ruiz, marcó el 1-0. El gol hizo subir la moral de los locales, quienes tuvieron menos reparos en atacar frente a un adversario que no encontró soluciones demasiado claras para inquietar el sistema defensivo del Ibiza, con lo que el partido se fue al descanso con sorpresa en el marcador.
En la segunda parte, Pallegrini dio entrada desde el inicio William Carvalho por Víctor Ruiz para dar mas consistencia al centro del campo y a los nueve minutos de la reanudación el punta brasileño Willian José logró de cabeza el empate. Muy poco después fue Édgar González el que metió el segundo y dejó el partido a favor del equipo verdiblanco en un instante tras las incertidumbres que generó en la primera parte y que no quiso repetir, al ingresar en el campo hombres como el brasileño Luiz Henrique, Fekir o Guido Rodríguez. Willian José marcó su segundo tanto para poner el 1-3 en la recta final del choque y en la prolongación fue Fekir el que redondeó la goleada con el cuarto ante un rival que siempre quiso más y que por ello dejó muchos huecos en su defensa que no desaprovecharon los béticos.
El Osasuna necesita la prórroga para doblegar al Nàstic
El Osasuna cumplió los pronósticos y se clasificó para los octavos de final de la Copa del Rey tras imponerse por 1-2 al Gimnàstic de Tarragona, de Primera Federación, aunque sufrió mucho más de lo previsto y se vio obligado a disputar una prórroga para conseguirlo. El Nàstic, que seguirá sin jugar una eliminatoria de octavos desde el curso 2001-2002, pudo empatar el partido en el tramo final del tiempo reglamentario con un gol de Pablo Fernández que igualó el tanto inicial de Kike García. Pero la expulsión del propio Fernández lo dejó con 10 jugadores en la prórroga, en la que el Osasuna, que también acabó con uno menos, hizo el segundo gol gracias a un mal despeje de Eric Montes.
El conjunto navarro ya amenazó en el minuto 12 en un saque de esquina en el que Rubén García le sirvió un balón milimétrico en la frontal del área al ‘Chimy’ Ávila, quien lo empalmó de volea, ejecutando un disparo potente que se estrelló en el palo derecho de un Dani Parra que se quedó congelado. Fue un preámbulo de lo que estaba por venir. En el 16, Kike García fue el autor del 0-1 con un remate ajustado con el interior del pie derecho desde el interior del área al cazar un balón procedente de un mal rechace de cabeza de Pol Domingo. El tanto dañó al Nàstic, que perdió el protagonismo con el balón, y el Osasuna, que demostró no tener la mente en el encuentro ante el Athletic Club del próximo lunes, lo aprovechó para alejar el juego de su portería. Aunque la primera parte terminó con un peligroso remate de cabeza de Eric Montes que atrapó Sergio Herrera.
A Raül Agné no le debió gustar lo que vio en el primer tiempo y, en el descanso, introdujo en el terreno de juego a tres futbolistas de golpe: el central Álex Quintanilla, el centrocampista Ander Gorostidi y el atacante Pablo Fernández, que sería clave en el desarrollo del partido. Pero el equipo de Jagoba Arrasate siguió muy bien plantado en el campo, imponiendo su incómodo juego físico, y cortocircuitando una y otra vez el ataque del Nàstic, falto de capacidad de desequilibrio. Ni la gran entrada en el Nou Estadi Costa Daurada, la mejor del curso con 8.282 espectadores, ponía nervioso al conjunto navarro.
Aunque, llegada la hora de partido, cambiaron las sensaciones del encuentro. Andrei Lupu, en la misma jugada en la que Rubén Peña se lesionó en la pierna derecha, lo intentó con un disparo al primer toque y, a partir de entonces, el Nàstic empezó a tener paciencia para construir su ataque. El premio fue el gol del empate en el minuto 78, obra de Pablo Fernández con un remate de cabeza en el segundo palo tras un centro desde la derecha de Maurizio Pochettino. Pero, Fernández, pasó de héroe a villano en cuestión de seis minutos. Los que pasaron de su gol hasta que fue expulsado con roja directa por protestar.
La expulsión otorgó la posesión del balón a Osasuna, aunque el Nàstic consiguió resistir para mandar el partido a la prórroga. El monólogo navarro siguió en el tiempo extra y el equipo catalán, que acumuló un gran desgaste físico, aguantó encerrado atrás. Ez Abde pudo desnivelar la eliminatoria en el minuto 100, pero su disparo con rosca se marchó ligeramente desviado. El propio semifinalista del Mundial con Marruecos fue quien desbordó a la defensa del Nàstic en el minuto 112 en la jugada del 1-2, en la que la pelota acabó en el fondo de la red de la portería de Dani Parra cuando Eric Montes intentó despejar en el área pequeña el centro de Ez Abde. Aún hubo tiempo para que el Osasuna se quedara con 10 por la expulsión de Rober Ibáñez con roja directa a causa de una dura acción, un hecho que no complicó la clasificación de los navarros.