Isabel Peralta saltó al foco del gran público en febrero de 2021. La por entonces lideresa de la Sección Nacional Femenina de la Falange llamó la atención con el discurso que desarrolló durante un acto de homenaje a la División Azul. En aquella participación, la joven de 18 años acumuló tal cantidad de manifestaciones de corte antisemita y racista que se volvió famosa en redes sociales de inmediato, despertando animadversión y filias con notoria asimetría. Meses después, desde septiembre de aquel año, se trasladó a Alemania para completar un curso patrocinado por el partido neonazi germano 'Der III Weg'.
En dicho curso becado por la ultraderecha alemana, Peralta aprendió "técnicas de propaganda y combate". Se instruyó durante diez meses en un grupo que, según se reportó, patrullaba para localizar y atemorizar a los refugiados políticos que llegaban a Brandemburgo. "Es nuestra suprema obligación luchar por una España y por una Europa ahora débil y liquidada por el enemigo, que siempre es el mismo con distintas máscaras: el judío, porque nada más certero que esa afirmación (...) El judío es el culpable", anunció en su discurso, antes de alegar que la División Azul luchó para librar a Europa del "comunismo, que es una invención judía destinada a enfrentar a los obreros".
Pues bien, en marzo de 2022 las autoridades alemanas la identificaron cuando trataba de entrar al país germano y la detuvieron. Es más, le prohibieron la entrada cuando llegó al aeropuerto de Frankfurt portando una bandera y un llavero con una esvástica, además de una copia de 'Mein Kampf', el libro que Adolf Hitler escribió en la cárcel. La miembro del grupo Bastión Frontal fue deportada a España por parte de la policía federal alemana. El diario 'Der Spiegel', que subrayó que a la joven le gusta "hacer el salido hitleriano en público", expuso entonces que las autoridades españoles dieron la voz de alarma a sus colegas germanos, advirtiendo de las intenciones de Peralta de participar con grupos neonazis alemanas en eventos a lo largo del territorio alemán.
Con este precedente, Berlín ha decidido que la veinteañera, hija de Juan Manuel Medina, no pueda entrar jamás en su territorio. Ha sido vetada de por vida, tal y como publica 'El Español', porque representa "un peligro para la seguridad y el orden público". le revocan el derecho de movimiento amparado por el espacio Schengen entendiendo que podría "difundir su mensaje fascista y antisemita con una intensidad aún mayor". En consecuencia, si vuelve a acceder al país teutón se arriesgará a una pena de cárcel o a una multa.