en helmand
Mueren cien talibán en una ofensiva de las fuerzas afganas y la OTAN
domingo 12 de octubre de 2008, 10:54h
El portavoz del gobernador de la región, Daud Ahmadi, explicó que un grupo de insurgentes atacó varios puestos policiales que forman el cordón de seguridad alrededor de la capital de la conflictiva Helmand, Lashkar Gah, en el acto han muerto cerca de un centenar de talibán.
Los agentes respondieron al ataque con el apoyo de soldados de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo mando de la OTAN.
Al intercambio de fuego, que se inició anoche, le siguieron ataques aéreos de la ISAF.
Según Ahmadi, 62 supuestos talibanes murieron durante el transcurso de esta ofensiva, en la que de momento las fuerzas afganas y extranjeras no han sufrido bajas entre sus filas.
En un comunicado, la ISAF confirmó su participación en la operación y aseguró haber conseguido desbaratar "un ataque combinado planeado por las fuerzas enemigas" contra complejos de las fuerzas de seguridad afganas.
La OTAN detalló que un grupo de insurgentes se aglomeró en las afueras de la capital de Helmand para lanzar un ataque con morteros, al que las fuerzas internacionales y afganas respondieron en un "excelente ejemplo de operación conjunta", que aún continúa.
"Durante el contraataque, las fuerzas de la ISAF llevaron a cabo con éxito un bombardeo en el que múltiples fuerzas enemigas murieron", reza el comunicado, que no especifica el número de víctimas mortales.
Tanto la ISAF como la coalición liderada por EEUU, bajo mando directo de Washington, acostumbran a lanzar ataques aéreos cuando las tropas de tierra piden apoyo o en las operaciones de mayor calado.
"Si los insurgentes planeaban un ataque espectacular antes del invierno, esto ha sido un espectacular fracaso", dijo un portavoz de la ISAF, Richard Blanchette.
La mayoría de los soldados de la ISAF destacados en Helmand, uno de los principales bastiones de la insurgencia talibán, son británicos.
El Reino Unido tiene unos 8.000 militares desplegados en Afganistán, la mayoría de ellos bajo mando de la OTAN.
También en Helmand, las fuerzas afganas y de la OTAN lanzaron el pasado 9 de octubre una operación contra los insurgentes.
El jefe de Policía de la región, Asadulá Shirzad, aseguró hoy a Efe que la ofensiva en el distrito occidental de Nad Ali concluyó ayer y que se ha cobrado la vida de unos 40 insurgentes.
Los combates han obligado a muchas familias a abandonar la zona, según Shirzad, que ya había informado a Efe de la muerte de 27 supuestos talibanes durante los primeros días de la ofensiva.
En Helmand y Kandahar, las provincias con mayor presencia talibán, la insurgencia tiene también su principal fuente de financiación: el cultivo del opio.
Pero los integristas han extendido sus actividades a otras regiones del este y el oeste afgano e incluso han golpeado este año la provincia de Kabul, donde se encuentra la capital.
El jefe de Estado mayor de las Fuerzas Armadas de EEUU, el almirante Mike Mullen, advirtió recientemente que, a pesar de la presencia de más de 60.000 tropas extranjeras en Afganistán, los combates serán aún más "duros" en 2009 a no ser que se hagan "ajustes".
En declaraciones recogidas por los medios norteamericanos, Mullen llamó a adoptar una estrategia a largo plazo que no se limite a aspectos militares.
El almirante se hizo eco así de las declaraciones de una parte de la clase política y militar de EEUU en los últimos meses, que han puesto el acento sobre la importancia de la guerra en Afganistán y han señalado la frontera con Pakistán como una prioridad estratégica.
El aspirante demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, reiteró en su último debate televisado con John McCain que apuesta por una retirada progresiva de las tropas en Irak para concentrar las fuerzas militares en Afganistán.
Obama ha insistido en que es prioritario golpear a la red terrorista Al Qaeda en uno de sus corazones, la inestable frontera afganopaquistaní.