www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

La eternidad de una legislatura en fase terminal con sus socios en desbandada

EL IMPARCIAL
miércoles 29 de abril de 2026, 08:27h

El año largo que resta para las elecciones generales se antoja una eternidad. Pero Pedro Sánchez aguanta pertrechado entre las paredes del palacio con la ilusa esperanza de revertir la situación. Busca desesperadamente frenar la desbandada de sus hasta ahora socios más fieles que se sienten amenazados al arrimarse (y achicharrarse) por su cercanía al Gobierno y por apoyar sus delirantes propuestas en forma de decretos ley. Hasta Yolanda Díaz, en su deprimente despedida de la política, se siente despreciada y arrinconada por los socialistas, hartos de tanta majadería y de protagonizar tantas derrotas parlamentarias. El último fiasco de Sánchez en el Congreso, derrotada la prórroga de los alquileres para beneficiar a los okupas que ha elaborado Sumar, ha dejado al descubierto la realidad de una legislatura rota e impotente que sólo sobrevive por el empeño del presidente en ganar tiempo para atiborrar las urnas de los votos de inmigrantes ilegales nacionalizados y subvencionados y los descendientes de exiliados republicanos. Aunque es probable que ni por esas se salve de la catástrofe y se vea obligado a abandonar el poder y, quizás, a sentarse en el banquillo de los acusados.

Este martes, el Hemiciclo durante el debate en el Congreso era un solar. Los escaños del PSOE aparecían semivacíos para evitar sufrir en directo la cruel derrota que se avecinaba. No asistió ni la ministra de Vivienda, la responsable del decreto que iba a ser tumbado por sus socios de derechas, el PNV y Junts, que con razón denunciaron que la prórroga de los alquileres, como declaró Jordi Turull, “castiga y criminaliza” a los propietarios y favorece a los fondos buitre, por no decir a los okupas que se escudan en su “vulnerabilidad” para vivir del cuento, sin pagar el alquiler ni los gastos de consumo que debe sufragar el propietario a pesar de haber sufrido que le arrebataran su piso.

A Pedro Sánchez le invistieron presidente del Gobierno los herederos de ETA y los golpistas catalanes. Unos para convertir el País Vasco en un gueto abertzale, resucitar la kale borroka y excarcelar a los terroristas más asesinos; los otros, para lograr la amnistía para Puigdemont, el prófugo de Waterloo. También el PNV se unió a la banda para apropiarse de palacetes parisienses y acaparar las mamandurrias gubernamentales. Pero salvo Otegui, que sigue agitando en las calles a sus compañeros terroristas, los socios de la derecha, como Junts y el PNV, han comprobado que la cercanía a Pedro Sánchez es tóxica por la corrupción que le acecha y por el comunismo que le atenaza. Y para recuperar los votos perdidos ante las elecciones generales, prefieren alejarse de un presidente del Gobierno atrapado en el Tribunal Supremo y responsable de las catástrofes políticas y económicas que sufre España; lo que ellos llaman el Estado. De ahí, la desbandada de unos socios que han logrado lo que querían, no así Puigdemont, y que ahora ya sólo piensan en las urnas que se avecinan. Hasta la portavoz del PNV reprochó a Sánchez su parálisis:”¿Cómo pretende seguir sin mayoría?”

Esa desbandada ha provocado los continuos batacazos parlamentarios del Gobierno. La legislatura está muerta por un Gobierno incapaz de legislar, de aprobar una sola ley en el Congreso por su absoluta minoría parlamentaria. Pedro Sánchez arrastra los pies, pero prefiere aferrarse al poder y no se atreve a disolver las Cortes. Cree que el tiempo está de su parte. Mientras, España sufre todo tipo de catástrofes, como el apagón, la dana o el accidente de Adamuz, en buena parte por la incompetencia del Gobierno y, en especial por su desidia. En efecto, el año largo año que queda de legislatura va a ser una eternidad.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (51)    No(0)

+
3 comentarios