www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Novela

Cormac MacCarthy: El pasajero / Stella Maris

lunes 16 de enero de 2023, 00:38h
Cormac MacCarthy: El pasajero / Stella Maris

Durante los primeros números de enero, Los Lunes de El Imparcial recuperan algunas recientes críticas más leídas de libros destacados. ¡Feliz 2023!

Traducción de Luis Murillo Fort. Random House. Barcelona, 2022. 624 páginas. 24,90 €. Libro electrónico: 10,99 €. Por Adrián Sanmartín

“Por la noche había nevado un poco y sus cabellos tiesos eran como de oro y cristalinos y sus ojos más helados que fríos y duros como piedras. Una bota amarilla se le había caído y yacía en la nieve a sus pies. La forma de su abrigo descansaba espolvoreada en la nieve allí donde ella lo había dejado y solo llevaba puesto un vestido blanco y pendía entre los desnudos postes grises de los árboles invernales con la cabeza gacha y las manos ligeramente vueltas hacia fuera como las de ciertas estatuas ecuménicas cuya postura reclama que su historia sea tenida en cuenta. Que se tome en consideración que el mundo en su ser más profundo está cimentado en la aflicción de sus criaturas. El cazador se puso de rodillas e hincó el rifle en la nieve con el cañón hacia arriba y se quitó los guantes y los dejó caer y juntó las manos una sobre otra. Pensó en rezar, pero no conocía ninguna oración para semejante cosa. Agachó la cabeza. Torre de marfil, dijo. Casa de oro. Largo rato estuvo allí de rodillas. Al abrir los ojos el cazador vio una cosa menuda semienterrada en la nieve y se inclinó y apartó la nieve con los dedos y era una cadena de oro con una llave metálica y un anillo de oro blanco”. Con este enigmático comienzo arranca El pasajero /Stella Maris, novela doble, publicada en España en un solo volumen -en el mercado anglosajón han aparecido por separado-, obra con la que regresa Cormac MacCarthy (Providence, Rhode Island, 1933), tras 16 años de ausencia, momento en el que dio a la imprenta La carretera, que obtuvo el Premio Pulitzer. Antes, publicó Hijo de Dios, Meridiano de sangre y No es país para viejos –llevaba al cine por los hermanos Coen y ganadora de cuatro Oscar-, entre otros títulos, junto a algunas colecciones de relatos, piezas teatrales, como El Sunset Limited, y el guion del filme El consejero, de Ridley Scott.

No menos enigmáticos son los primeros compases de El pasajero /Stella Maris, en los que vemos como uno de sus protagonistas, el buzo de salvamento Bobby Western, se sumerge en una fría madrugada de 1980 en el mar del golfo de México para ver qué ha pasado en un avión hundido. Se encuentra con nueve cuerpos con el cinturón de seguridad todavía abrochado, pero faltan la caja negra y el décimo pasajero que debía ir en el aeroplano. ¿Quién era y dónde está ese pasajero? ¿Cuál es el misterio? Para complicar la situación, a Bobby le empieza a perseguir el FBI.

En El pasajero, capítulos de esta trama se alternan con episodios, en cursiva, de la vida de Alicia Western, y conversaciones de esta con un singular personaje, El Chico. Luego, en Stella Maris, se nos sitúa en 1972, en un hospital psiquiátrico de Wisconsin, llamado precisamente Stella Maris. Allí nos reencontramos con Alicia, que padece esquizofrenia paranoica. Bobby y Alicia son hermanos, hijos de un científico que colaboró en la fabricación y puesta en marcha de la bomba atómica, y estudiosos de la física y las matemáticas y su relación con la filosofía. Al igual que el propio MacCarthy pasó una larga temporada en el Santa Fe Institute, conviviendo con investigadores que indagaban en esos territorios.

A punto de cumplir 90 años, Cormac MacCarthy, candidato sempiterno al Nobel y considerado, junto a Thomas Pynchon, Don DeLillo y Philip Roth, uno de los más grandes autores de la novela contemporánea norteamericana, vuelve a regalarnos una novela de raigambre metafísica, en la que trabajó cerca de dos décadas, donde, con su particular y exigente estilo, explora asuntos tan complejos como fascinantes: la culpa, el mal, el silencio de Dios, el cielo y el infierno, la razón y el continuo acecho de la irracionalidad y la locura...

No resulta El pasajero/Stella Maris una lectura para entretenerse o pasar el rato. Pero internarse en sus dilemas y encrucijadas merece la pena.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
0 comentarios