El Gobierno elimina a partir de este miércoles la obligatoriedad de llevar mascarilla en los transportes y establecimientos sanitarios como ópticas y ortopedias, aunque habrá que seguir usándola en centros sanitarios y sociosanitarios, en farmacias y en botiquines.
España es el último país, tras Alemania -que lo hizo la semana pasada-, en poner fin a su uso obligatorio en trenes, autobuses, metros, aviones y demás transportes.
Con la nueva norma tampoco habrá que llevarla en ortopedias, ópticas y centros de audioprótesis, pero sí en farmacias y botiquines, aunque también estén catalogados como establecimientos sanitarios como los tres anteriores.
Por lo demás, seguirá siendo obligatoria en los centros y servicios sanitarios regulados en un real decreto de 2003 que enumera hasta un centenar, desde centros de salud a hospitales -sean generales, especializados, de media o larga estancia-, bancos de tejidos, de semen, centros de reconocimiento médico, clínicas dentales, de estética o la consulta del fisioterapeuta, entre otras.
Seguirá siendo obligatoria además en residencias y resto de centros sociosanitarios para las personas que trabajen en ellos siempre que estén en contacto con personas residentes y para los visitantes cuando estén en zonas compartidas. La nueva normativa sobre el uso de mascarilla entrará en vigor cuando se publique en el BOE, lo que ocurrirá previsiblemente mañana.