aprobada en febrero de 2006
La ley que permitió la polémica selección de embriones con fines terapéuticos
martes 14 de octubre de 2008, 15:09h
La Cámara Baja del Parlamento español ratificó en febrero de 2006 la decisión tomada por el Gobierno de dar su visto bueno a este proyecto de ley sobre la reproducción humana asistida. La nueva norma permitirá a las familias que tengan hijos con alguna enfermedad genética concebir otro hijo sano compatible con el primero, sin tener que salir del país como ocurría hasta ahora.
El proyecto de ley, que ahora será enviado al Senado para su debate y votación de las enmiendas que se mantienen, prohíbe la clonación de seres humanos con fines reproductivos en sintonía con los preceptos incluidos en la Constitución de la Unión Europea (UE). La legislación sobre reproducción asistida en España ha sufrido varias modificaciones en los últimos años y la anterior normativa data de 2003, cuando fue aprobada por el Gobierno del conservador Partido Popular (PP). Sin embargo, el Grupo Popular votó en contra de una parte del dictamen de este proyecto, al discrepar en el punto de la selección genética.
Ante esta postura del PP, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, acusó al principal partido de la oposición de haber atendido a criterios "pseudorreligiosos" y a las instancias más conservadoras de la jerarquía eclesiástica. La ministra lamentó la oposición popular a esta futura norma y especialmente a algunos de sus aspectos más innovadores como es la citada selección genética.
De este punto en concreto, la ministra dijo sentirse "especialmente satisfecha" y aseguró que hay 150 familias a la esperan de poder acogerse a esta posibilidad. No obstante, recordó que la autorización de esta técnica se limitará a casos excepcionales, previo informe favorable de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida y con las máximas garantías éticas y científicas.
Salgado subrayó que la nueva norma elimina la limitación del número de ovocitos a fecundar en cada ciclo reproductivo, que la ley de 2003 fijaba en tres, y lo deja a criterio médico para incrementar así la posibilidad de éxito del embarazo y evitar la repetición de ciclos, que suponen un alto coste para la salud de la mujer.
En cuanto a los embriones sobrantes, serán las parejas las que decidan si los quieren congelar para reservarlos para su uso en un futuro, para donarlos a otras parejas o para autorizar que se utilicen para la investigación. La nueva ley, que no establece una edad limite para ser madre por medio de esta técnica, mantiene la prohibición en el país de las denominadas madres de alquiler y regula la donación gratuita y confidencial de gametos (óvulos y espermatozoides).