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TRIBUNA

Putin y la historia de Rusia (3)

José Manuel Cuenca Toribio
sábado 11 de febrero de 2023, 20:04h

La semi-absoluta carencia de líderes estatales de auténtico fuste e irradiación en la hora actual determina que la política nacional y foránea adolezca de rumbos y referencias sólidas y un mínimo optimistas. Las grandes potencias occidentales -Norteamérica, Gran Bretaña, Alemania, Francia- no están regidas hodierno por gobernantes con atrezzo de estadistas ; y las de peso e influencia medios -Italia, Méjico, la misma España- no se encuentran rectoradas por personalidades de carisma y dotes descollantes. Empero, ciertamente, las dos naciones más pobladas del planeta, del que ocupan además un territorio de enorme amplitud -China e India- se hallan dirigidas por políticos de talla más o menos destacada en el arte de gobernar; mas, con todo, por el momento, el hueco o el vacío de un liderazgo en los centros decisivos del poder mundial se descubren con inquietante magnitud.

De ahí, el muy notorio ascendiente gozado por el presidente ruso tanto en su inmenso país como a nivel mundial. Con todas las sombras y manquedades que se le quiera atribuir es incontestable que , cara a su pueblo y a no pocas cancillerías de máximo relieve, el abogado y antiguo espía soviético ofrece con nitidez los rasgos de un auténtico líder. Silencioso e intimista, ha dejado a su entourage y a los servicios especiales del Krenlim la formidable tarea de esculpir con los materiales más pétreos y el pincel más buido su retrato robot y asimismo las biografías de urgencia para abastecer las demandas incesables de agencias y academias. Los caracteres salidos de tales máquinas propagandísticas son imantadores: modestia, penalidades y trabajo denodado en sus orígenes familiares; sobriedad, entrega y patriotismo en sus años mozos de abogacil universitario en la embrujadora e impactante ciudad -San Petersburgo- que le viera nacer a comienzos del otoño de 1952; lector voraz de los clásicos marxistas y de la incomparable literatura rusa del ochocientos; gustoso de la pluma en breves escritos y ensayos de amplia temática… Conocedor envidiable de la lengua de Goethe, eligió nada más incorporarse a la KGB, una vez afiliado al PC en sus últimos años de su Alma Mater sanpetersburguesa, otra hermosa gran capital alemana -Dresde- para ejercer una profesión en la que alcanzara el grado de teniente coronel antes de incorporarse ya plenamente a la maquinaria del viejo partido una vez regresado a su ciudad natal y a poco ya definitivamente a Moscú.

Conocimiento de oficio, saberes, tierras y mujeres y hombres…, factores todos de insustituible presencia a la hora de forjar a un líder político no habían, en verdad, de faltar a su currículum a la hora de enrolarse en un aparato gobernante que había también, por sus pasos contados, que catapultarle a la cabeza de una nación idolatrada según parámetros hoy -febrero de 2023- desdeñados en Occidente.

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