La presidenta de
Moldavia, Maia Sandu, acusó a
Rusia de planear un
golpe de Estado con ayuda de ciudadanos de Bielorrusia, Serbia y Montenegro con entrenamiento militar que acometerían acciones violentas disfrazadas de protestas.
"El plan para el próximo periodo contempla acciones que incluirían subversivos con entrenamiento militar, vestidos de civil, que montarían acciones violentas, ataques a algunas instituciones del Estado y toma de rehenes", señaló Sandu en una comparecencia en Chisinau tras revisar una advertencia recibida por Ucrania la semana pasada.