Tras el silencio de los últimos días, este lunes los clubes de Primera División han empezado a pronunciarse de manera oficial sobre el escándalo de la presunta compra de favores arbitrales por parte del FC Barcelona en el conocido como "caso Negreira".
Primero fue el Sevilla FC el que por la mañana emitió un comunicado en el que mostró "su preocupación e indignación" ante las informaciones conocidas al respecto y solicitó "públicamente a LaLiga y a la RFEF, como máximos representantes del fútbol español, siendo además la RFEF el máximo responsable del colectivo arbitral, a que, llegado el momento, promuevan y se personen en todos los procedimientos que de este caso pudieren derivarse una vez que finalice la investigación".
El club hispalense manifestó también que "los aficionados de todos los equipos merecen un respeto, y es responsabilidad de los dirigentes favorecer el contexto necesario para que nunca se ponga en duda la honestidad de las competiciones en las que participamos".
Ya por la tarde, fue el RCD Espanyol el que se mostró "alarmado" y exige "una actuación excepcional a la hora de esclarecer lo realmente ocurrido y, en su caso, depurar las correspondientes responsabilidades en el ámbito nacional y/o internacional" y urge a los organismos e instituciones competentes "a tratar el asunto con la celeridad y ejemplaridad".