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Objetivo: Google

Microsoft asalta a Yahoo

lunes 04 de febrero de 2008, 02:07h
El pasado jueves, el segundo día de febrero, Jerry Yang recibía una llamada telefónica de Steve Ballmer. El director ejecutivo de Yahoo convocó entonces al consejo de la compañía para informarles de algo que seguramente tenían previsto: una carta de Ballmer diciendo que Microsoft lanzaba una oferta sobre el capital de la empresa de Internet a 31 dólares por título, lo que suponía valorar la empresa en 44.600 millones de dólares. Ello suponía un premio sobre la cotización del día del 62 por ciento, pero nada de ello suponía una buena noticia para los administradores de la empresa.

Yang es uno de los fundadores de Yahoo, una empresa que admiró al mundo y que, en plena fiebre de los .com llegó a superar los 100 dólares por acción. Pero un año después de aquella cima los títulos no alcanzaban la decena, y nombraron a Terry Semel, un hombre de Hollywood, para reestructurarla. Su éxito ha sido relativo y fue sustituido en junio de 2007 por Jerry Yang, quien el pasado martes se veía en la desagradable tesitura de tener que anunciar el despido de 1.000 trabajadores. Casi iguala en número de empleados a Google, pero la empresa de Brin y Page concentra el 85 por ciento de las búsquedas en Europa y Yahoo sólo el 10. Un segundo puesto poco lucido.

Yahoo vive un momento de debilidad y Microsoft no ha querido dejar escapar la ocasión. Lleva casi dos años acercándose a la empresa de Internet para engullirla y hacerle frente, juntas, a la todopoderosa Google. Yahoo siempre ha optado por la independencia y no ha querido llegar a buenos términos con la empresa de Bill Gates, hoy recién jubilado. No lo hizo cuando, según cuenta The Financial Times, Microsoft estuvo dispuesta a pagar 43 dólares por cada acción, pero hoy tendrá que luchar por mejorar los 31 que ha puesto Ballmer encima de la mesa.

¿Por qué lo hace Microsoft?
Esta oferta es la primera OPA lanzada por Microsoft desde que nació. Y aquello ocurrió en 1975. Sería la operación corporativa más importante de su historia. Pero le sobran razones para hacerlo. La empresa se ha convertido en la primera del mundo vendiendo aplicaciones para ordenadores personales, pero éstos se han convertido en terminales de Internet y el rey de la red de redes es otra compañía: Google. Yahoo puede ser la puerta de Microsoft para alcanzarla o al menos para ser un competidor de Google.

El mercado no sostiene a un gran número de actores grandes en el mercado de Internet y con esta operación se eliminaría uno. Juntos serán más competitivos que por separado, porque en este mercado el tamaño importa, aunque tenga que venir acompañado de una buena oferta. Importa porque juntos podrían llegar a ahorrarse hasta 1.000 millones de dólares en gastos de investigación, desarrollo, marketing y otros. Y, desde el punto de vista de los anunciantes, los motores de búsqueda de Microsoft y Yahoo dejan de ser sitios meramente convenientes para convertirse en un destino obligado.

Yahoo
La compañía de Internet rechaza el abrazo del oso, pero lo cierto es que ya le está costando competir en solitario con la empresa de Sergei Brin y Larry Page. La dirección de Yahoo se ha opuesto a la compra por Gates y compañía, pero sus accionistas podrían estar dispuestos a ceder a Microsoft el control de la empresa y ganar, de paso, una sustanciosa prima. A la compañía le asisten razones parecidas para aliarse con Microsoft, aunque puede seguir intentando competir por su cuenta.

En cualquier caso, una compañía que resultara de la fusión de las dos resultaría para Google una competencia de mayor entidad, lo cual favorecería en última instancia al usuario, que al fin es el objetivo de cualquier empresa.
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