www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

DESDE ULTRAMAR

Y sigo barajando… Irak, Fallas, Putin, quiebras…

Marcos Marín Amezcua
jueves 23 de marzo de 2023, 19:28h

La primavera llegó al hemisferio norte y eso me congratula; arriba despejando al invierno que se ha marchado atropellando con un par de noticias atrabancadas y pese a haber sido algo cuasi primaveral, registrando aquende y allende el Atlántico unas temperaturas récord que deben de preocuparnos y, desde luego, ocuparnos en atender semejante circunstancia, que los 1.5 grados que se pide no ascender más, parece ya casi como irreversible, imposible y con tardías decisiones.

He visto amigos que pasearon por Europa este invierno y lo han llevado estupendo, justo porque no se toparon con el agreste clima que hubieran esperado y, acaso, hasta temido desde su imaginario americano. Lo he dicho siempre: a mí, no me agrada el frío, pero esto que estamos viviendo no es normal. Ciudad de México y su entorno resultan en temperaturas que pegan a los 27 grados en pleno febrero y marzo, que no son normales por elevadísimas. Las cifras españolas inusuales para estas mismas fechas, van por las mismas. Un amigo desde Buenos Aires me ha mostrado su verano de 40 grados, que apenas un desierto mexicano alcanzaría.

Dicho lo cual, centrémonos en asuntos igual de relevantes. Se cumplen 20 años de la miserable invasión a Irak. Ni armas de destrucción masiva por ningún lado ni democracia a Irak que nadie le pidió a Estados Unidos que llevara y sí, en cambio, se quedaron con la segunda reserva petrolífera del mundo. Eso era el objetivo y eso fue lo sucedido. Refilones como los atentados del 11M para España, un ojo morado a cambio de nunca se ha sabido bien a bien de cuál favor, son daños colaterales infelices, de mal nacidos que los propiciaron y peor, de descastados que los perpetraron, infortunados hechos que pintaron siempre para ser innecesarios. Fue aquella, una invasión abusiva, cancerbera, saqueadora, al margen de Naciones Unidas, porque EE.UU. sabía que para emprederla ni contaba con los votos en el Consejo de Seguridad –presionó a México hasta cansarse sin obtenerlo– ni le interesaba la opinión de países pequeños como miembros no permanentes que no se enteraban de lo bueno que sería quedarse con la segunda reserva pretrolera mundial. ¿Solo Hussein merecía horca? Yo creo que también algún inquilino de la Casa Blanca debió sumarse por crímenes de guerra y tortura, si es que nos ponemos muy exquisitos.

Y todo para qué. Cómo para qué podríamos preguntarnos de la visita de Putin a Crimea. Mira que tiene cara. Sí, me ha recordado a Hitler paseándose por París tras la caída de Francia –y esa famosa foto con la Torre Eiffel de fondo, donde se observa que los excelsos pabellones funcionalistas de la Exposición Internacional de 1937 ya habían desaparecido– y Putin va y se presenta cual aparecido y se pavonea regodeándose, después de todo, de una conquista, de un grosero botín inventariando lo agandallado, sin que parezca necesitar del reconocimiento mundial para hacerlo de facto. Haber ido fue un insulto a los ucranianos. Uno más. Me asquea su presencia en esa zona, tanto como su desvergüenza apersonándose en el teatro de Mariúpol. Un cementerio a su desgraciadez.

Prefiero mirar a cosas más agradables. Qué sensacionales han sido las Fallas de Valencia este año. A plenitud, los ninots fueron magistrales. Las redes sociales han permitido apreciar su encanto, su arte, su mérito, su despliegue. Quienes las hemos visto alguna vez in situ, guardamos bellos recuerdos de esa Valencia engalanada para la ocasión, prodigando portento, originalidad y derroche a raudales. Me resulta inolvidable La Cremà envolviendo en sus llamas y humareda al horizonte valenciano, tornándolo enrojecido, ardoroso, impresionante en una gran hoguera múltiple divisada desde las alturas. Un portento. Es una escena increíble. Total, cómo estará la cosa que amigos en redes sociales se entusiasmaron al verlas, queriendo acudir a las Fallas de Valencia. Les sugerí hacerlo como yo, que un año ligué Fallas con Semana Santa en Sevilla. Más derroche de primor, candor y clamor, resultaría imposible ¿no es verdad?

Y este año conmemorando el centenario de su muerte, viviendo el Año Sorolla en su Valencia natal. Sorrolla eterno, siempre magistral. Hace 10 años escribí aquí en El Imparcial este artículo que recupero para ustedes.

Entonces no conocía una palabra que me faltó añadir para describir parte de esa obra del ilustre valenciano, su evanescencia en las tonalidades. Siempre es formidable. No conozco a nadie que contemplando un Sorolla no muestre alborozo y sienta paz y tranquilidad envolventes, gracias al pincel y la luz irradiada por el ilustre pintor. Enhorabuena por esta efemérides.

Un enhorabuena amerita expresarle al piloto mexicano Sergio "Checo" Pérez. Ganó su segundo primer lugar en el año en la serie del Gran Premio de Fórmula 1 y se ha convertido en el mejor piloto de la historia de entre sus congéneres en el automovilismo mexicano. Incluso, con este podio de Arabia Saudita debatido en su integración final entre Fernando Alonso y George Russell... Mas Fórmula 1 debiera ser más cautelosa en los veredictos para evitar enredos como el recién visto.

Empero, el regusto y el regodeo por tanta maravilla no puede durar demasiado. Las quiebras de Silvergate Bank, Silicon Valley Bank y el Signature Bank ligados a préstamos de tecnología, criptomonedas –tan decaídas en los últimos tiempos– avalados para responder a sus compromisos por la Reserva Federal yanqui, y aparentemente afectados por el incremento de las tasas de interés que ella misma ha decidido, entrampó sus ingresos; ello, aunado al colapso del Credit Suisse absorbido por USB con el aval del gobierno helvético, ¿solo son muestras de coletazos de la economía pospandemia? si no, al menos nos recuerdan que son quiebras que salpican a muchos y de suyo al endeble sistema financiero mundial, que aquello aludido en su nombre por Silicon Valley no es cosa menor. Igual suena a elucubrados rescates financieros, que han sido costosos en el pasado en España y en México, que no todos necesariamente fueron transparentes. Por eso cuando se anuncia uno, todos temblamos. Ya nos han costado la mar esos pozos sin fondo en el nombre del capitalismo rampante.

Ahora, las volteretas de la economía ponen a muchos gobiernos en jaque. Algunos medio suicidas como el francés –con la inflación que nos debora en todas partes– lanzándose a su reforma de pensiones que le saldrá caro a Macron. Ya en París hay pintas con la palabra “guillotina”, lo que ya dice mucho. En otros escenarios, la crisis económica que nos agobia con inflación, desempleo y estancamiento –si bien nos va– pues el crecimiento apenas si descuella, ponen en jaque a más de un gobierno. A quien más y a quien menos y si la economía no mejorara, las urnas los echarán. Es lo normal. La sola quiebra de la entidad financiera Silicon Valley Bank hizo voltear al gobierno israelí o al mexicano. Todo mundo se revisa sus ropajes para ver si no hay quemaduras. No, no son buenos tiempos para la maltrecha economía y la pospandemia nos sigue mostrando su peor rostro y que ni para cuándo veamos llegar la mejoría.

Me resta expresar tres breves ideas: La primavera ya pinta candente y no solo por el alocado termómetro, recordándonos que en los cambios económicos aun adaptarse no es garantía, como se nos decía. Ahí está Amazon despidiendo a otros 9 mil empleados. Ha cambiado la realidad económica otra vez y ya son prescindibles, a diferencia del recién finado historiador mexicano Enrique Florescano, cuya pluma echaremos de menos, mas no descartaremos. Y por último, agradezco a usted su fidelidad a esta columna que ya cumple 14 años en El Imparcial, diario liberal e independiente, ofreciéndole una mirada puntual y reclamante desde ultramar, intención primaria y fundamental de ella.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios