Los monarcas, junto a la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, asistieron a la tradicional representación de La Pasión de la localidad madrileña.
Los Reyes, acompañados de la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, han acudido este sábado a la representación de la Pasión en Chinchón (Comunidad de Madrid), coincidiendo con el 60º aniversario de esta actividad cultural de tradición popular vinculada a la Semana Santa.
La representación de la Pasión que tiene lugar el Sábado Santo, al atardecer. Fue declarada un acto artístico-religioso de Interés Turístico Nacional en el año 1980 y es, además, la Pasión más antigua que se representa en la Comunidad de Madrid, que empezó a realizarse en 1963.
La escena de la Última Cena da comienzo a la ceremonia, que se representa en la Plaza Mayor, en el balcón del Ayuntamiento. El acto continúa hacia la Plaza de San Roque, con los pasajes de Cristo en el Monte de los Olivos y El Prendimiento. Le sigue, en la Calle Morata, la Primera Caída de Jesús, que es ayudado por un hombre. En la Segunda Caída, escena próxima a la Columna de los Franceses, la representación religiosa se complementa con todo el despliegue decorativo del escenario de la Plaza Mayor, originando uno de los momentos álgidos de la noche.
Antes de alcanzar la fachada de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, frente a la cual se clausura la ceremonia con la Resurrección de Cristo, tienen lugar las escenas de la Tercera Caída, con Jesús y María, y El Calvario, ambas próximas a la misma Plaza Mayor.
Ha sido el segundo año consecutivo en el que los Reyes y sus hijas han acudido por sorpresa el Sábado Santo a un evento en la Comunidad de Madrid, ya que el año pasado visitaron un centro de refugiados de guerra ucranios en Pozuelo de Alarcón.
El Rey y su familia han seguido su itinerario más tarde para contemplar desde un recodo de la cuesta de la Torre su segunda escena, una de las caídas de Jesús con la cruz, representada a pocos metros de ellos.
Una vez han pasado los actores, de nuevo los Reyes y sus hijas han charlado sucesivamente con los espectadores, los pocos que se encontraban en las estrechas calles por las que han paseado hasta la plaza Mayor.
En el coso porticado de Chinchón, en la oscuridad de la noche, miles de personas asistían al inicio de la representación de El Calvario cuando han llegado el Rey, la Reina, la Princesa y la Infanta.
Un revuelo progresivo de voces y disparos de fotos ha seguido los minutos posteriores a su entrada en la plaza, por el lado oeste.
No obstante, los murmullos en esa zona fueron decreciendo y la Familia ha avanzado entre la multitud por la plaza, para, como otros cuatro espectadores más, contemplar durante la siguiente media hora la representación teatral de la muerte de Jesús en la cruz sobre un escenario.
El mayor baño de masas ha tenido lugar al final, después de escucharse por los altavoces la escena de la Resurrección en otro lugar del pueblo, cuando los Reyes y sus hijas se han acercado al ayuntamiento, ubicado en una de las balconadas verdes de la histórica plaza.
Frente a la puerta del consistorio, el Rey ha departido con algunos representantes municipales, mientras su esposa y sus hijas se han acercado con detenimiento a varios grupos de espectadores que les pedían posar para fotografías o, sobre todo, estrechar sus manos.
Peticiones que llegaban incluso de figurantes de La Pasión, aún ataviados con los vestidos de época, de soldados romanos o de plañideras.
En el ayuntamiento, los Reyes han sido obsequiados con productos típicos de Chinchón y un cuadro en recuerdo de la visita, en un acto informal a las 23.30 horas.
Esta visita a Chinchón ha sido el Primer acto en público de la princesa de Asturias desde hace casi cuatro meses, desde el 15 de diciembre, cuando visitó un centro de la Cruz Roja, aunque en esta ocasión no ha habido una convocatoria oficial y se ha tratado de un acto de carácter privado de la familia real.
El jueves la Princesa Leonor comenzó unas vacaciones de diez días del curso académico que estudia en Gales, previo a los próximos tres años de formación militar que iniciará en agosto.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también ha presenciado en Chinchón esta noche de Sábado Santo algunas escenas de la pasión desde uno de los balcones del lado norte de la plaza Mayor, sin encontrarse con los reyes en su recorrido.