El jugador del Villarreal denuncia el "daño" que se está haciendo a su familia.
Nuevo día y nuevo capítulo de la agresión en el parking del Santiago Bernabéu, ocurrida en la noche del pasado sábado, que ha acaparado los focos en el fútbol español. Álex Baena decidió en la tarde de este domingo denunciar a Fede Valverde por el puñetazo que le propinó cerca del autobús del Villarreal. Su primera reacción fue la de no recorrer la vía judicial, posición compartida por su club, pero con el desarrollo de la polvareda generada cambió de opinión y trasladó su denuncia a la Policía Nacional. El cuerpo policial ya había tomado testimonio a los dos futbolistas implicados y a varios testigos cuando levantó parte, in situ, de lo sucedido.
Se ha sentido atacado el centrocampista almeriense, al que desde el entorno del internacional uruguayo y del propio Real Madrid acusan de haber emitido una grave ofensa, relativa a los problemas de embarazado de la mujer de Valverde, durante el partido de Copa que les enfrentó en enero. "Llora ahora que tu hijo no va a nacer", le dijo, supuestamente, en un momento de pique durante el mencionado encuentro en el Estadio de la Cerámica. A partir de ahí Baena se ha sentido mancillado en su honor, amén de tener la cara hinchada por el golpe recibido. Y optó por denunciar.
Así lo ha explicado en una publicación emitida en sus redes sociales: "Tras el suceso, salieron a la luz unas declaraciones presuntamente realizadas por su entorno, en las que se decía que había deseado el dolor de un familiar. Desde entonces, y como no podía ser de otra forma, no se ha publicado ninguna evidencia que pruebe los hechos que se imputan. Se aprovechó una desgracia para justificar la agresión y hay mentiras que duelen más que los golpes". Además, ha denunciado que ha recibido amenazas e insultos que incluyen el deseo de la muerte de sus familiares.
"El daño que se le está haciendo a mi familia es irreparable e injustificable; amenazas, insultos e incluso mensajes privados deseando la muerte a mi familia (...) En el día de ayer denuncié el caso ante la policía. Dejemos que la justicia haga su trabajo. Ahora, mi único objetivo es centrarme en mi profesión y ayudar a mi club en cumplir sus objetivos", ha expresado en un mensaje con el que trata de dar por zanjado el asunto. Aunque no va a ser sencillo que se frene una inercia en la que todas las partes se han posicionado con versiones contrapuestas.
La sanción a Fede Valverde
Al motor del Real Madrid le amenaza una posible condena por un delito leve, pero su principal preocupación, y la de su club, pasa por la esfera deportiva. Ahí todo depende de la entrada de oficio en el caso de la Comisión Nacional Antiviolencia. Tal y como ha trascendido, esta comisión se reunirá el próximo lunes 17 para analizar el informe médico y el atestado policial. Necesita que la Policía Nacional le remita la denuncia presentada por Baena y el forense habrá de valorar, a través del parte facultativo de lesión, el alcance de la dolencia sufrida en el pómulo izquierdo. Si el creativo del Villarreal requiere cirugía o un tratamiento para tratar el golpe, la lesión se considerará grave.
Antiviolencia está obligada a entrar de oficio si recibe la denuncia policial. A partir de ahí puede remitir el caso a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para que sea el Comité de Competición de la Federación el que juzgue a Valverde -aunque no ha entrado en un primer momento en el caso ya que el acta arbitral no reflejó el incidente-; o, por otro lado, Antiviolencia puede aplicar el castigo que dicta la Ley del Deporte. En la primera opción, la sanción al uruguayo oscilaría entre los dos y cuatro partidos, mientras que por la segunda vía la penalización se dispararía de uno a seis meses -un mes de sanción estaría asegurado, como mínimo-.