Akela, el hijo menor del escritor Fernando Sánchez Dragó, ha leído una carta dedicada a su progenitor en el que ha prometido que terminará el libro que empezaron juntos a redactar, dedicado a los gatos, y le ha agradecido que le enseñara a escribir.
“Quiero que sepas que voy a seguir cuidando a los gatos de la casa y que voy a seguir y continuar el libro que comencé contigo sobre las historias de gatos”, ha leído el joven.
El menor ha agradecido a su padre, en la iglesia parroquial de Castilfrío de la Sierra, donde se ha oficiado el funeral por Sánchez Dragó, que le haya enseñado a escribir y a cuidar a los gatos.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el economista Ramón Tamames se han sumado este martes a los familiares y amigos que han dado su últimos adiós a Fernando Sánchez Dragó, fallecido este lunes en la pequeña localidad soriana de Castilfrío de la Sierra, que se convirtió en su refugio para escribir desde hace años y donde ha sido enterrado.
Además de Abascal, que no ha querido hacer declaraciones, y de Ramón Tamames, también han asistido personalidades de la cultura como los escritores sorianos Antonio Ruiz Vega y José Ángel González Sainz, este último Premio de las Letras de Castilla y León y que estuvo el sábado con el escritor fallecido.
Tamames, que era amigo personal de Sánchez Dragó y con quien compartió cárcel en la época franquista, ha declarado a los periodistas que había viajado hasta Castilfrío de la Sierra para dar “el último adiós” al escritor, al que conoció en 1956, ha recordado. Se veían con frecuencia para “hablar de todo y escribir de todo, y tuvo la locura de proponerme para la moción de censura”, según ha dicho. Y ha añadido: "ha sido una experiencia única gracias a él”.
Además, ha resaltado que Sánchez Dragó “vivió como quiso, hizo la vida que quiso, no dio mal a nadie, y entretuvo, interesó y divirtió a mucha gente con sus escritos”. Tamamés ha reconocido que recibió la noticia del fallecimiento de su amigo como “un golpe en la cabeza” que le hizo quedarse “anodado”.
Al funeral han asistido también la actriz Aitana Sánchez-Gijón, el doctor José Miguel Gaona, colaborador en el programa Cuarto Milenio y que ha resaltado el “pensamiento independiente y la libertad” de Dragó, y el escritor Javier Sierra.
Sierra ha calificado a Dragó de haber sido "un escritor generoso, que siempre hablaba de sus proyectos" y que hizo muchísimos prólogos, "lo que quiere decir que estaba siempre pendiente de los demás y no sólo de su obra”, ha expuesto.
Sierra ha asegurado que Sánchez Dragó deja el encargo a los escritores de “ir a contracorriente” y defender las ideas propias, aunque a veces sean “controvertidas”.
Entre las coronas de flores recibidas se encontraba una del presidente de la Junta de Castilla y León, del Ayuntamiento de Soria –que le nombró hijo adoptivo en 1993-, de la fundación Disenso, de la asociación de periodistas de Soria y del Grupo Planeta, entre otros.
También ha asistido al sepelio la viceconsejera de Acción Cultural de la Junta, Mar Sancho, así como los responsables de cultura de la Diputación de Soria, Enrique Rubio, y del Ayuntamiento de Soria, Jesús Bárez.
Por su parte, el músico Enrique Bunbury también ha querido despedirse de Sánchez Dragó y en su cuenta de twitter le ha calificado como "escritor, disidente de unos y otros, viajero y orientalista" y ha añadido que le recordará "siempre generoso y sonriente".
Además, ha explicado que compartió con él "cursos, comidas, vino y programas de televisión" y siempre le acogió con "tanto cariño" en su casa de Castilfrío. "Qué fortuna haber coincido en el espacio-tiempo contigo", termina su publicación.