Ferrovial ha aprobado, con un masivo apoyo del 93,3% de los socios, el traslado de su sede social de España a Países Bajos, donde debutará en bolsa como paso previo a hacerlo con su matriz en el mercado estadounidense. Las presiones del Gobierno español para que Ferrovial no llevase a cabo la operación han continuado hasta el último minuto, pero no han doblegado la voluntad de los accionistas, que han votado con quorum del 77,6 %, superior a lo habitual.
En el discurso inaugural, el presidente de la compañía, Rafael del Pino, ha manifestado que los motivos para trasladar la sede de la compañía a los Países Bajos no son de índole fiscal, como argumenta el Gobierno español, sino que forman parte de la estrategia de la compañía. La operación tiene como objetivo el de cotizar en la Bolsa de Nueva York, algo que ahora mismo no está comprobado que pueda hacerse desde España.
"La fusión con la filial neerlandesa permite una vía ya contrastada por numerosas compañías y permitirá cotizar en EEUU en un plazo breve con el objetivo de que la acción aumente su liquidez y su atractivo para inversores internacionales", ha dicho Del Pino, "particularmente los americanos", porque "no es fácil ni inmediato establecer el camino de cotización en EEUU directamente desde España, y tanto el proceso como el plazo de ejecución es incierto a día de hoy".
"Ferrovial continuará contribuyendo fiscalmente en España como lo ha hecho desde su fundación", ha agregado el presidente de Ferrovial, que insiste en que la operación no se lleva a cabo por motivos fiscales y que los impuestos que pagará la compañía después de la operación serán "muy similares" a los que ya paga.
Además, ha puesto en valor el efecto arrastre de los proyectos internacionales de Ferrovial sobre las empresas españolas, y el empleo y la riqueza que ello genera en España. Se ha referido a los 1.000 proveedores, a los que ha encargado 500 millones, y de los que algunos de ellos han establecido una base en EEUU gracias a proyectos de Ferrovial.
Ferrovial sigue así con sus planes, a pesar del fuerte rechazo que ha generado en el Gobierno; de sus reiterados mensajes dirigidos a los accionistas horas antes de que decidan el sentido de su voto; de las críticas recibidas; de plantearse recurrir al escudo antiopas o de rechazar las razones económicas aducidas por Ferrovial, lo que podría condicionar las exenciones por las plusvalías latentes que afloren con la operación, la compañía se mantiene firme en su decisión.
Las presiones se han prolongado, sin embargo, hasta el último momento. El ministro español de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, defendió este miércoles la postura del Gobierno de revisar que el traslado social de Ferrovial a Países Bajos cumpla los requisitos.
"Lo que el Gobierno ha hecho es simplemente alertar de que cuando hay beneficios fiscales, dado que esto es una renuncia a ingresos públicos, tiene que estar muy justificado. Habrá que revisar si se cumplen las condiciones", dijo a la prensa en Washington.
"Creo que todo el mundo que crea en la responsabilidad fiscal tiene que estar de acuerdo en que un gobierno tiene que evaluar con muchísimo cuidado y muchísima precisión si las condiciones que dan lugar a un beneficio para un particular, en este caso para una empresa, se materializan o no. Creo que nadie puede sorprenderse por eso", concluyó el ministro.
Ferrovial insiste en que su salto a la bolsa de Nueva York desde Países Bajos es un camino seguro y conocido que ya han transitado muchas multinacionales europeas, que las razones económicas que justifican este traslado son notorias y conocidas, que hay un impacto fiscal neutro y que es un paso natural para poder competir contra los gigantes de las infraestructuras.
Tras el respaldo del fondo soberano de Noruega a este cambio de domicilio social, el grupo reforzaba los apoyos de cara a la junta, asegurándose por lo pronto un 37 % del capital.
Celebrada la junta, el próximo paso es el registro en el Boletín Oficial del Registro Mercantil el acuerdo de aprobación de la fusión, y la apertura de un plazo de un mes para que los accionistas que se oponen ejerzan su derecho de separación.
Después de que la fusión sea efectiva, Ferrovial International (FISE) solicitará la admisión a negociación de sus acciones en la bolsa de Ámsterdam y posteriormente en EEUU. Los tiempos dependerán, entre otros factores, de la obtención de las aprobaciones necesarias por parte de las autoridades regulatorias y de los mercados de valores estadounidenses.
Presiones del Gobierno hasta el final
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha calificado este jueves de "extraña" la decisión de la constructora Ferrovial de trasladar su sede a los Países Bajos, al señalar que España es el país de la UE que "mejores perspectivas económicas tiene".
Así lo ha asegurado a los periodistas antes de participar en un foro de justicia organizado por el Colegio de la Abogacía de Madrid, al ser preguntado por la junta de accionistas de Ferrovial de la que depende el trasladado de la sede social de la compañía.
El ministro ha evitado aclarar, no obstante, qué es lo que hará el Gobierno en caso de que se apruebe el traslado de la constructora a los Países Bajos.
Lo que sí ha dicho que es una decisión "extraña" y que va a "contracorriente" porque, en su opinión, España es el país que "mejores perspectivas económicas tiene de la Unión Europea y además está en cifras récord de inversión extranjera".
Feijóo denuncia el "señalamiento"
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha denunciado el "señalamiento" y "menosprecio" del Gobierno a las empresas ante el traslado de la sede social de Ferrovial a Países Bajos. Insta a dialogar en vez de "insultar".
El líder del PP considera una "muy mala noticia" que Ferrovial tome este jueves la decisión de salir de España, según ha dicho en declaraciones a los periodistas tras asistir a un desayuno informativo que el candidato del PP a la Comunitat Valenciana, Carlos Mazón.
Feijóo acusa al Gobierno de estar "señalando por nombres y apellidos a varios empresarios", insultar a emprendedores y legislar en contra de captar y mantener las inversiones, lo que "tiene efectos" y el de Ferrovial es un "efecto lamentable".
El líder del PP considera que el Gobierno debería trabajar para retener a las empresas y si llega a la Moncloa se compromete "a conseguir es que los accionistas de esta empresa o de cualquier otra" tengan "motivos" en caso de plantearse un cambio de domicilio fiscal "para quedarse en España".