www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

entrevista

Silvia Abascal: "A las actrices cada vez se nos empuja más a adelgazar y a estar en una talla determinada"

domingo 19 de octubre de 2008, 21:38h
¿Cuál es tu papel en la serie 'Acusados'?
Interpreto a una joven fotógrafa muy unida al núcleo familiar, a su chico... Pero la propuesta de Rosa Ballester implica un cambio tremendo. Ella accede a irse a Madrid con su chico, porque es una oportunidad laboral tremenda. Su novia admira tremendamente a Rosa y ella lo sabe, pero todo esto supone un cambio total, tanto en su vida personal como en la profesional. Lo que pasa es que mi personaje tiene una circunstancia personal que condiciona toda su evolución, pero no puedo contar mucho de eso...

¿Pero hay algún cambio muy fuerte en ella?
Da un giro tremendo, es una gira vital muy importante. Ella es muy familiar, pero también muy independiente. Es una mujer con mucho carácter y bien considerada en su profesión en Salamanca , sin embargo la oportunidades laborales en Madrid no son lo que pensaba y se hace pequeña.

¿Qué relación tiene tu personaje con el de Blanca Portillo?
Trabajo en el periódico, pero yo cubro el acto en una entrega de un premio a Rosa Ballester. Pero es que no puedo adelantar...

Interpretas a una fotógrafa, ¿te gusta esa profesión?
Me encanta la fotografía, soy muy fan. He ido a exposiciones, la valoro muchísimo, sigo a fotógrafos tanto nacionales como internacionales. Me gustan las sesiones que implican riesgo.

Hacía mucho que no te veíamos en una serie de este tipo...
Sí, hace mucho porque las últimas que he realizado no son temporadas muy largas. Yo no tengo ningún problema con la vuelta a la televisión, pero no me gusta estirar las cosas. También yo, como actriz, no quiero estar en procesos eternos de estos de cinco temporadas. Necesito moverme en otros géneros y campos, sea teatro o cine.

¿Qué te llamó la atención de esta serie?
Esta oportunidad surgió porque llegaron los guiones y luego por los actores, que son José Coronado y Blanca Portillo. A mí Blanca me ha dirigido en teatro, y con José es la cuarta vez que trabajamos juntos. Son capítulos que terminan y ya estas pensando en cómo va a ser el siguiente capítulo, porque realmente engancha.

¿Tú te engancharías a una serie como ésta?
Yo sí, hay varios factores de esta serie con los que me quedaría.

Son muchos años trabajando y sin parar...
Me paro a echar la vista atrás y desde los catorce años que empecé no me ha faltado trabajo nunca. He hecho teatro, cine... Soy muy afortunada.

Eres una de las actrices de tu generación más valoradas. ¿Qué sientes al oír tantos elogios de tu trabajo?
Calidez. Me siento una actriz muy querida y respetada, y a eso hay que sumarle que he podido trabajar en terrenos diferentes y haciendo cosas dispares. Es lo mejor que le puede pasar a una actriz. Por parte del público y de la profesión siempre he recibido cariño. Siempre he ido con mucha calma, sin querer ser ambiciosa.

¿Por qué crees que la gente te tiene tanto respeto, puede ser por tu actitud seria y calmada?
No lo sé. No sé que transmitiré al público. Sí sé que mi trabajo me lo tomo muy en serio, y respeto muchísimo este oficio. Cuanto más pasan los años más consciente soy de mis limitaciones, de las dificultades, más me exijo,... Yo creo que el público sabe cuando un actor vive esto en serio y cuando lo lleva de forma más frívola.

¿Cuál es tu secreto para no haber parado desde que empezaste a trabajar?
Yo creo que mi secreto es ir poco a poco, sin prisas, ni tengo ambición de hacerlo todo. Yo me tomo descansos cuando necesito a los míos, si necesito viajar o meterme en la escuela para renovar. Influye la suerte y amar lo que haces porque este oficio es muy vocacional.

Tienes un aspecto envidiable, ¿dedicas mucho tiempo al culto al cuerpo?
Yo no me cuido mucho, hago danza cuando puedo, me gusta comer sano y no me obsesiona nada la belleza. A mí me gusta la mujer con caderas, con curvas... yo cuando adelgazo mucho no me gusto porque me quedo sin pecho y no estoy guapa tan delgada. Yo tengo claro que soy actriz y no modelo. Nunca adelgazaría para ser portada de una revista porque yo soy actriz y me formé en una escuela de interpretación. A las actrices cada vez se nos empuja más a adelgazar y estar en una talla determinada y eso no es bueno.

Es sabido que eres una mujer comprometida con las causas de los más débiles
Yo trabajo en Unicef como embajadora de cara a la educación de las niñas y hago viajes relacionados con este tema. La solidaridad no es algo exclusivo por eso no sólo trabajo con Unicef, también con el Síndrome de Down, contra el cáncer. 'Voces' era una idea que me parece que faltaba en esta sociedad, un conjunto de personas que se dedican a la cultura regalan parte de su tiempo para luchar contra diversos problemas. A partir de nuestro trabajo, de nuestra fama, podemos mover a la gente.

¿Quién te enseñó a ti a ser solidaria?
Creo que todos los seres humanos estamos rodeados de ciertos males y problemas y eso nos hace sensibilizarnos con alguna cosa. En mi caso estoy muy concienciada con el cáncer y el Síndrome de Down y luego siempre me ha gustado viajar y allí he encontrado a muchas personas que necesitan ayuda. Siempre he querido colaborar de un modo público y privado.

¿Qué sientes cuando viajas y ves tantas injusticias?
Me ayuda a valorar lo que tengo en esta vida y tener claro las dimensiones reales de lo que vivo. Mi profesión es maravillosa pero tiene una parte muy frívola.

Aunque llevas muchos años en la profesión, ¿te sigues poniendo objetivos?
Sí. Quiero no perder la ilusión y quiero evolucionar. Esos son mis principales objetivos.

¿Estás compaginando este trabajo con algún otro?
Acabo de terminar hace muy poco una película, 'La herencia Valdemar', en la que estuve con Óscar Jaenada. Y ahora empiezo los ensayos de la obra teatral con Carmelo Gómez 'Días de vino y rosas'. O sea que no estoy muy tranquilita...

¿Un sueño por cumplir?
Formar mi propia compañía de teatro. Pero es un sueño que veo muy lejano porque es de los grandes. Me gustaría mucho.