Tras su histórica remontada al Partizán en cuartos, el equipo de Chus Mateo busca su segunda final seguida. Se mide al Barcelona este viernes en la segunda semi.
El
Real Madrid se siente
fuerte, de cara a la Final a Cuatro de la
Euroliga, tras haber eliminado al Partizán y
superado un 0-2 inicial que nadie había logrado antes, como reconocieron los jugadores en el 'media day'.
"La victoria ante el Partizán nos ha servido para juntarnos más y nos ha hecho más fuertes, y debemos aprovecharlo", comentó Rudy Fernández.
La inercia de esa pequeña página escrita en la historia de la Euroliga ha servido para que los compromisos de Valencia y Las Palmas del pasado fin de semana se solventaran con mayor facilidad de lo esperado y para llegar a Kaunas con la moral reforzada.
Eso sí, nadie lanza las campanas al vuelo y reconocen que el Barcelona es un rival más que peliagudo, una muralla que les hace estar "tan lejos y tan cerca" del que sería su undécimo entorchado.
Sin Deck, Poirier ni Yabusele en Kaunas
Chus Mateo, entrenador del Real Madrid confirmó "al 99 por ciento" la ausencia de Vincent Poirier, lo que sumado a las de Guerschon Yabusele, por sanción, y Gabriel Deck, por lesión, hacen que el puesto de '4' pueda ser el talón de Aquiles del equipo.
En el lado positivo, Sergio 'Chacho' Rodríguez y Nigel Williams-Goss, los dos bases puros de la plantilla, parecen haber dado un paso adelante en su rendimiento cuando más lo necesitaba el equipo. Lo mismo que un Mario Hezonja que no solo está respondiendo en ataque, sino que se está multiplicando en labores defensivas y reboteadoras.
El factor Tavares y el valor de la vieja guardia
Walter 'Edy' Tavares volverá a ser el centro de casi todo. Su gestión del cansancio, de las faltas personales y de la paciencia será fundamental para un Real Madrid que ve aminoradas sus opciones, tanto en defensa como en ataque, cuando el pívot caboverdiano no está en pista.
La experiencia en este tipo de partidos también puede tener su importancia y ahí el Madrid va sobrado con Sergio Llull, Rudy, Adam Hanga y Fabien Causeur.
Aunque según los jugadores madridistas, llegados a este punto "da igual si un equipo ha perdido los últimos diez partidos antes de la Final a Cuatro" y también las "estadísticas, victorias o derrotas anteriores".
3-2 para el Barcelona esta temporada
Es un partido en el que no cuenta lo anterior, es un aquí y ahora, aunque tampoco conviene olvidar los cinco enfrentamientos entre ambos equipos esta temporada, con un 3-2 para los azulgranas.
El Madrid se anotó la Supercopa, 89-83 en septiembre, para ganar al Barcelona en el Palau, en Euroliga, 75-73 el 13 de octubre. El 2 de enero en Madrid el Barcelona ganó en Liga Endesa por 78-87 y el 26 de enero, en Euroliga en el WiZink, el Madrid se resarció ganando 91-86, tras una prórroga. El último choque, en Liga, fue el 16 de abril con victoria azulgrana por 97-82.
"Un clásico en una Final a Cuatro puede ser muy largo y conviene tener un as en la manga", dijo Chus Mateo.