El jugador brasileño exige más dureza frente a este tipo de incidentes.
Vinícius Junior vivió en la tarde de este domingo uno de sus peores momentos como futbolista profesional. La situación en Mestalla, el "ambiente racista" definido por Carlo Ancelotti, llegó incluso a provocarle unas lágrimas captadas por el espacio 'El Golazo de GOL'. El regateador cerró el fin de semana con una expulsión a cuestas y una indignación imposible de aplacar. Porque ya le ha sucedido en múltiples ocasiones desde que llegó a España. Y las consecuencias a esos ataques han sido escuetas, por decirle con maquillaje.
En la tarde de este lunes, tras haber denunciado la situación y ser noticia en los grandes medios de comunicación del planeta, fue citado para reunirse con Florentino Pérez. En esa charla el presidente madridista trató de calmarle en su frustración y le explicó los pasos a seguir en su defensa que va a acometer el club. Además, tal y como se ha sabido, le transmitió el total apoyo de la institución ante esta desgracia padecida.
Reunión con Florentino Pérez
Pues bien, horas después Vinicius -que ha señalado a Javier Tebas y ha recibido los ataques del gestor de LaLiga- ha confeccionado un recopilatorio de imágenes que evidencian los ataques racistas que acumula en estos años de presencia en el torneo español. La deriva, tal y como queda expuesta, no ha hecho más que empeorar. Con la excusa de sus supuestas provocaciones, se justifica que cientos de hinchas le llamen "mono" y "negro de mierda".
"Cada jornada fuera de casa es una sorpresa desagradable. Y hubo muchas esta temporada. Deseos de muerte, muñeco ahorcado, muchos gritos criminales... Todo filmado", avanzó, en un mensaje escrito en portugués en su cuenta de Instagram. "Pero el discurso siempre recae en "casos aislados", "un hincha". No, no son casos aislados. Son episodios continuos repartidos por varias ciudades de España (e incluso en un programa de televisión)", ha denunciado.
Ejemplos de racismo por España
Y ha proseguido indicando que "la evidencia está en el video". "Ahora pregunto: ¿cuántos de estos racistas tenían nombres y fotos expuestos en páginas web? Respondo para hacerlo más fácil: cero. Nadie para contar una historia triste o hacer esas falsas disculpas públicas (...) ¿Qué hace falta para criminalizar a estas personas?¿Y castigar deportivamente a los clubes? ¿Por qué los patrocinadores no cobran a LaLiga? ¿No se molestan las televisiones en retransmitir esta barbaridad todos los fines de semana?", reflexionó.
"El problema es muy grave y los comunicados ya no funcionan. Tampoco culparme para justificar actos delictivos. No es fútbol, es inhumano", zanjó en un texto que acompañó a imágenes de insultos racistas recibidos en Mestalla, el Metropolitano, el Camp Nou, José Zorrilla y Son Moix. "El racismo es un crimen, no castigarlo es ser un cómplice", remarcó. Y mostró un cántico "Vinícius muérete" en el estadio del Barça o el grito "¡vete a recoger plátanos!" en Mallorca, además de mostrar el muñeco pintado de negro colgado de un puente en Madrid con su camiseta.