Si la casi totalidad de los medios de comunicación autonómicos catalanes, es decir los periódicos...
Si la casi totalidad de los medios de comunicación autonómicos catalanes, es decir los periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales, continúan con su desaforada campaña secesionista, la independencia de Cataluña se hará irremediable. Dentro de unos meses, Alberto Núñez Feijóo abrirá, tal vez, las puertas del palacio de la Moncloa. En tal caso, lo primero que el nuevo presidente del Gobierno debe hacer es enfrentarse con la situación en Cataluña. Y no se trata de prohibir, sino de introducir en el mercado informativo y educativo los elementos necesarios para derrotar la descomunal campaña financiada por la Generalidad. La solución es dinero, dinero y dinero. Hay que multiplicar por tres cada año el dinero que el Gobierno catalán dedica a promocionar el independentismo.
El catedrático José Varela Ortega ha puesto su inmenso prestigio en apoyo del libro, Otra TV3 es posible, de Sergio Fidalgo, presidiendo el acto de su presentación. Y no, no se trata de prohibir TV3. Se trata de poner en marcha dos o tres nuevas televisiones autonómicas que introduzcan en el mercado informativo catalán mensajes contrarios a los que frenéticamente difunde ahora TV3 que, por cierto, gasta 340 millones de euros y cuenta nada menos que con 2.600 trabajadores.
A TV3 se la combate con otros canales que digan lo contrario, no con prohibiciones estériles. Mariano Rajoy, político inteligente y capaz, se equivocaba al creer que lo que había que hacer era prohibir el canal autonómico. Todo lo contrario. Muchos de los periódicos impresos, la casi totalidad de las cadenas de radio y de televisión autonómicas y los innumerables diarios digitales inundan las provincias catalanas de mensajes secesionistas. De lo que se trata es de gastar el dinero necesario para poner en marcha periódicos, radios, televisiones y diarios digitales, en número suficiente para colmar Cataluña de mensajes españolistas.
Y eso es lo que deberá hacer Alberto Núñez Feijóo si gana las elecciones generales y no quiere verse desbordado en muy poco tiempo por el tsunami del secesionismo abrumador.