Los colchoneros desperdician un 0-3 en Cornellá. Empate definitivo (3-3), con un segundo tiempo colosal para la ilusión local. Los 'pericos' se le vuelven a atragantar a Simeone.
Salió el Espanyol de Vallecas, el pasado domingo, envuelto en optimismo. Ganaron al Rayo, su segunda victoria en los ocho partidos disputados desde que Luis García asumió el rol de salvador. Con el técnico asturiano han tratado de reaccionar, pero la inercia no se revierte con sencillez a estas alturas. En puestos de descenso desde la jornada 27, la construcción de una autoestima positiva se antoja crucial para el vestuario catalán. Por eso requiere valentía subirse a ese barco a la deriva y poner el pecho. El entrenador lo ha hecho, aunque la chocante victoria del Valladolid en el Camp Nou, este martes, les volvió a poner la permanencia a cuatro puntos de distancia. Eso sí, este miércoles mostraron su renacido coraje ante el Atlético.
La previa del duelo de esta noche auguraba un partido entre dos equipos presionados. Eso sí, hay presiones y presiones. Los locales respiran ya al borde de ahogamiento y los visitantes disfrutan de su mejor momento de la temporada, con la batalla por el segundo puesto liguero como premio a un renacer espectacular en 2023. Diego Pablo Simeone ha reconvertido a los paganos en creyentes, otra vez, y llegaron a Cornellá con diez victorias en las últimas doce jornadas. Sólo el pinchazo garrafal en Elche les ha perturbado en estos meses de resplandecer. Su juego ha ganado consistencia, lucidez con pelota, personalidad para mandar y cohesión para achicar. El funcionamiento logrado se asemeja más a una maquinaria afinada que a la paleta de un creativo... si están concentrados.
Puntería rojiblanca

Ese carácter les concede el lujo de no sentir las bajas. Se presentaron en la Ciudad Condal sin Oblak, Reinildo, Savic, Marcos Llorente, Lemar, Morata y Depay. Casi nada. Ausencias numerosas y muy sensibles. En cambio, tocaron techo en cuanto a autoridad. Hubieron de templar el arranque volcánico de los 'pericos', con chuts fulgurantes de Puado y Melamed en los dos minutos iniciales. Ivo Grbic, señalado en el Martínez Valero, neutralizó con seriedad ese sorprendente comienzo y sus compañeros acapararon la pelota para restar revoluciones y mandar con comodidad. Y en esa labor sobresale, y mucho, Antoine Griezmann. El francés, amén de mejor atacante rojiblanco, limpia cualquier jugada y desanuda todo entuerto que se le acerca.
Su lucidez, sumada a la labor de Koke y De Paul, entregó calma y aplomo a los colchoneros. A partir de ahí crecieron y avisaron con un remate alto de Griezmann tras una pérdida de Denis Suárez -minuto 8-. No debía cometer fallos no forzados el Espanyol para sobrevivir, amenazaron los madrileños antes de protegerse con astucia. Los catalanes prefirieron no acumular pelotazos para que Joselu los bajara, frente a Giménez, Witsel y Hermoso, y eligieron apilar centros laterales. Casi siempre por la banda de un Brian Oliván que ha firmado siete asistencias en esta Liga. Su carril se convirtió en arma de avance destacada, casi siempre en transición. Pero golpeó primero el Atlético. En el minuto 21 Hermoso pasó en profundidad hacia el desmarque de ruptura de Saul, César Montes falló su despeje, Calero no llegó a tiempo y el zurdo cruzó un latigazo que se coló después de tocar en la madera.
El centrocampista murciano tiene esas cosas, esa capacidad para llegar con veneno desde segunda línea. El problema es que Simeone no le encuentra huecos en el eje central y juega demasiado fuera de posición, en el lateral. Se reivindicó en su segunda titularidad en las 26 jornadas previas. Y provocó la respuesta orgullosa local, con testarazos de Puado y Cabrera que repelió Grbic bajo palos -minutos 32 y 33-. El balón parado, con lanzadores como Oliván y el capitán Sergi Darder -faro único de su delegación, aunque arrastre un cansancio sideral-, se demostraría como la herramienta blanquiazul más peligrosa y el peor escenario rojiblanco. En otro córner, sacado en corto, Joselu pescó el cuero y el meta croata le derrotó en el mano a mano -minuto 40-.

Se acercó mucho a la orilla un colectivo empujado por la cercanía del desastre y ahí, en el tú a tú, recibió el golpe que parecía de gracia. En el 45 Saúl se perfiló y encañonó desde la frontal, Pacheco despejó una pelota que Carrasco estrelló en el palo y, en el segundo rechace sin despeje de la zaga, Griezmann embocó su gol -lleva 14 dianas y 14 asistencias ligueras, retrato de un genio-. El VAR tuvo trabajo porque el arquero local defendió haber despejado la pelota sobre la línea de su portería. El lapso se cerró con el tanto subido al marcador y la grada reclamando. Tebas no quiere pagar dos millones de euros anuales para que la tecnología resuelva estos bretes con precisión. Y en la reanudación se completó el presumible KO 'perico'. En la primera jugada del segundo acto Correa remató, Pacheco ofreció un despeje centrado y Carrasco ajustició a placer -minuto 46-.
El éxtasis blanquiazul
No se rindió al colapso Luis García: metió a Vinicius Souza como delantero -a pesar de ser mediocentro defensivo-, y a Edu Expósito y Aleix Vidal -se marcharon los bloqueados Denis Suárez, Calero y Óscar Gil-. Y atinó de plano. El corazón insuflado a sus subordinados desde su aterrizaje no es poca cosa y las modificaciones efectuadas cambiaron la energía y el paisaje tanto que empataron el 0-3 en 25 minutos. Regaron semejante barbaridad manteniendo la negativa a los pelotazos y la insistencia en los centros laterales. Abrieron la espita en el 65 con un cabezazo angulado de César Montes -en córner lanzado por Oliván- y reforzaron su convicción (1-3). Fueron arriba con todo, cediendo un remate al travesaño de Nahuel Molina y un intento de Griezmann que en la posterior contra desembocó en penalti de Grbic sobre Puado. Joselu facturó el regalo con trallazo a la escuadra -16º gol, tercer pichichi del campeonato y máximo anotador español-.
Con la ola catalana arrasando en ritmo y ganas a la flacidez colchonera -que recordó al mencionado pinchazo de Elche-, al delantero rematador le anularon una diana por fuera de juego y en el minuto 79 Vinicius Souza cabeceó a la red un centro preciso de Aleix Vidal, condecorando el empate sobrevenido. El 'Cholo' sólo cambió el gesto entonces, dando entrada a los canteranos Reguilón, Kondogbia, Pablo Barrios y Carlos Marín. Sólo dispuso de 16 jugadores en esta fecha, pocos combatir a s mayor enemigo: la complacencia. Y se abocó a un nuevo resbalón grosero que ensucia la dinámica y le aleja del subcampeonato. En una noche para la fe 'espanyolista'. La remontada sobrevoló con el mano a mano entre Joselu y Grbic que ganó el portero -minuto 82-. Se vieron fuegos artificiales en el RCDE Stadium en un reparto de puntos que, a pesar de los pesares y del mínimo margen de maniobra de los dos escuadrones, pintó una sonrisa en los blanquiazules. Les queda la salvación a un partido. Y quedan dos jornadas.
Ficha técnica
3- Espanyol: Pacheco; Oliván (Pedrosa, min. 78), Cabrera, Calero (Vinicius Souza, min. 46), César Montes, Óscar Gil (Aleix Vidal, min. 55); Melamed, Sergi Darder, Denis Suárez (Edu Expósito, min. 56); Puado (Braithwaite, min. 78) y Joselu.
3- Atlético: Grbic; Hermoso, Witsel, Giménez; Carrasco (Reguilón, min. 88), Saúl, Koke (Kondogbia, min. 88), De Paul (Barrios, min. 77), Nahuel Molina; Griezmann y Correa (Carlos Martín, min. 78).
Goles: 0-1, min. 21: Saúl; 0-2, min. 45: Griezmann; 0-3, min. 46: Carrasco; 1-3, min. 65: César Montes; 2-3, min. 76: Joselu; 3-3, min. 79: Vinicius Souza.
Árbitro: Mario Melero López. Amonestó a Aleix Vidal, Grbic, Vinicius Souza, Carlos Martín y a Giménez.
Incidencias: partido correspondiente a la 36ª jornada de LaLiga, disputado en el estadi RCDE Stadium (Barcelona).