La inflación interanual se ha frenado al 3,2 % en mayo, 0,9 puntos menos respecto a la tasa registrada en abril, debido fundamentalmente al
abaratamiento de los carburantes y, en menor medida, a la
moderación del precio de los alimentos y las bebidas no alcohólicas.
La tasa de variación anual de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) disminuye cinco décimas, hasta el 6,1%, situando su diferencia con el IPC general en casi tres puntos.
• Transporte, que sitúa su tasa en el –3,7%, más de cuatro puntos por debajo de la del mes pasado. Este descenso se debe a la bajada de los precios de carburantes y lubricantes para vehículos personales, frente al aumento de mayo del año pasado.
• Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una tasa del 12,0%, casi un punto por debajo de la del mes anterior. Influye en este comportamiento la bajada de los precios de la leche, queso y huevos. También disminuyen los precios del pescado y marisco, cuyo efecto se acentúa porque aumentaron en mayo de 2022. La estabilidad del pan y cereales también influye negativamente porque crecieron el año pasado. Cabe señalar, aunque en sentido contrario, la bajada de los precios de las legumbres y hortalizas, menor que en mayo del año anterior.
• Vestido y calzado, con una tasa del 1,9%, tres décimas inferior a la del mes anterior. Esta evolución se debe a que los precios de todos sus componentes aumentan este mes menos que en mayo de 2022.
Por su parte, entre los grupos con influencia positiva destaca la vivienda, que aumenta su variación tres décimas, hasta el –10,5%. Este comportamiento es debido a que los precios de la electricidad disminuyen con menor intensidad que el año pasado