No levanta el pie del acelerador el número uno. Ganó al prometedor italiano sin ceder un set (6-3, 6-2 y 6-2).
Sigue avanzando Carlos Alcaraz en el torneo de Roland Garros y en el acopio de sensaciones y seguridad. Este domingo compareció en la pista central del 'Grand Slam' francés para disputar los octavos de final frente a un talento juvenil que, como él, está llamado a liderar el tenis en el medio plazo. Lorenzo Musetti, de 21 años, venía de sorprender a Cameron Norrie, en un indicio de la eclosión inminente de su juego. Se trataba, en definitiva, de un examen más exigente para el murciano.
Se había quejado desde su debut en París 'Carlitos' de cierta inconsistencia. No le ha gustado nada sufrir lapsos de desconexión y se lo ha reprochado pública y privadamente. En consecuencia, se ha puesto a trabajar para corregirlo. Y en esta fecha ha demostrado la rapidez de su inteligencia, porque exhibió sus facultades con una regularidad atronadora. Resolvió el duelo sin ceder un set (6-3, 6-2 y 6-2), en poco más de dos horas.
Consistencia renovada
Facturó su segundo billete consecutivo a los cuartos de final de Roland Garros con solidez y la mentalidad correcta. Lleva ya once victorias seguidas en 'Grand Slams' -no pierde en un grande desde los octavos de Wimbledon 2022-. Acumula ya 34 triunfos en 2023, una barbaridad que llena de contenido su número uno -sólo ha perdido tres partidos-. Tras ganar en Madrid y Barcelona, esta tarde ofreció su versión más completa. Su variedad de golpes y finura en el golpeo volvió a asombrar al público de la Philippe Chatrier.
Ni rastro hubo del bajón que le ha estado persiguiendo en Francia. Dominó de inicio a fin, aunque tuviera en frente a un rival que le había ganado en su único enfrentamiento previo -en Hamburgo 2022-. Musetti quiso sorprender y rompió el saque al español rápido, para colocarse con un 0-2. Mala idea, porque ese inicio calentó al talento murciano, que despegó en plenitud para responder con cinco juegos seguidos. Más aún: ganó nueve de los diez juegos siguientes.
Esa racha imperial resolvió el primer set y le endosó al transalpino su primer parcial perdido del torneo. Así de bien estaba jugando Lorenzo. Sin embargo, poco pudo haber para contener el vendaval español. Le falta todavía algo de aplomo para brillar a la altura de Alcaraz o de su compatriota Jannik Sinner, entre otros jóvenes talentos. Aún así dejó segmentos de gran calidad, para deleite de la tribuna. Y 'Carlitos' acompañó como es habitual en él, para "disfrutar y hacer disfrutar", tal y como explicó al término del duelo.
Exhibición
Su superioridad no remitió nunca, aunque señalara que "ha sido un partido complicado por el viento pero también por la agresividad de Lorenzo". Quiso Musetti competir tú a tú con el mejor tenista del planeta y no le funcionó. Se le notó falto de cocción todavía para sostener un órdago semejante. El español ha progresado de forma exponencial desde su último encuentro y el tenista de Carrara sólo pudo ganar cinco veces su saque. Una cifra discreta que retrata lo visto, amén de subrayar el efecto erosivo en la confianza oponente que tiene el tenis de Alcaraz.
'Carlitos' ganó, divirtió y cumplió su objetivo: pasar el menor tiempo posible en cancha. Guardar energías es fundamental en un grande, y lo sabe. En la siguiente ronda le espera Stefanos Tsitsipas, una roca más difícil que todo lo que se ha encontrado hasta ahora en la arcilla parisina. "Me encuentro bien físicamente, también tenísticamente tengo un nivel muy alto, tengo confianza y sé que los rivales que me quieran ganar deben tener una exigencia muy alta", avisó. El tenis estará pendiente.