El equipo de Guardiola se impone al italiano por 1-0 con el tanto de Rodri en una final muy disputada.
Tras 15 años en la élite europea, el Manchester City pudo por fin quitarse la espinita con la máxima competición continental de clubes al conquistar este sábado con mucho sufrimiento su primera Liga de Campeones ante el Inter de Milan que doblegó por 1-0 gracias al tanto de Rodri en el 68'.
En su segunda final de Champions, el equipo de Pep Guardiola completó su extraordinaria temporada al lograr el primer triplete de su historia al sumar a su primera Copa de Europa la Liga inglesa y la FA Cup.
El técnico español, achacado en su trayectoria inglesa al ser dominador en la Premier League, saboreó su tercera Copa de Europa, la primera sin Lionel Messi con el que ganó dos en su etapa en el Barcelona en 2009 y 2011. Con el astro argentino firmó el mejor año del Barça con el primer triplete de la historia azulgrana, el segundo del entrenador catalán y el único en la historia que puede presumir de conseguirlo.
Además, Guardiola iguala a Zinedine Zidane y Bob Paisley como los entrenadores que han levantado tres Champions, situándose a una de Carlo Ancelotti, el técnico más laureado de la historia de esta competición con cuatro.
Con la corona europea conseguida en Estambul frente a un combativo Inter que plantó cara al favorito, la ciudad de Mánchester es la segunda europea que cuenta con dos equipos ganadores de la 'orejona'. La primera fue precisamente Milán.
Primera mitad con pocas ocasiones y el City, sin De Bruyne
En una final inédita, el Inter sorprendió ejerciendo una presión alta con seis jugadores para dificultar la elaboración de juego en corto del Manchester City, cuya principal novedad en su once inicial era Aké en lugar de Walker, que secó a Vinicius en las semifinales frente al Real Madrid. Los de Inzaghi hacían un marcaje colectivo en forma de rombo sobre el español Rodri, clave en la construcción citizen.
Tras superar esa presión, el City se hizo dueño del duelo a partir del minuto 5. En su primera jugada coral con velocidad generó su primera ocasión de gol. Bernardo Silva culminó la llegada buscando la escuadra derecha de Onana con su golpeo en el interior del área pequeña que salió cerca.
El conjunto de Guardiola empezó desde el inicio con su característica presión avanzada llevada a cabo por siete jugadores. El club milanista, que volvía a disputar una final de la Liga de Campeones 13 años después, cedió el balón a su rival juntando sus líneas para recuperar y armas transiciones rápidas. Su marcaje al hombre y su juego directo eran reconocibles en los primeros compases de la final.
Brozovic y Dzeko eran las novedades en el once italiano. El delantero bosnio, conocido por su peligro a balón parado, le ganó la partida a Lukaku. Inzaghi optó por el ariete de 37 años para ganar superioridad en su juego aéreo y su equipo estaba dando la talla en un inicio igualado y en el que Haaland, la estrella del cuadro mancuniano, apenas había intervenido.
El choque subió de ritmo tras un intercambio de aproximaciones. Brozovic acabó la primera contra completada de la escuadra transalpina con un chut desviado desde el pico del área. El Inter mantenía su intensa presión que no lograba superar el campeón de la Premier League cuyas posesiones eran estériles al ser lejos de la portería visitante. Merced a esa presión, el combinado interista causó el fallo de Ederson en la salida de balón y Barella se precipitó al querer sorprender de primeras con un disparo que se fue fuera.
Una ocasión de gol que despertó al equipo de Guardiola. El Manchester City pudo realizar su primera transición vertical con peligro encontrando a un Haaland que se zafó de Bastoni y buscó el palo corto de Onana que amortiguó su golpeo con su mano izquierda. Una oportunidad prolongada por otra llegada finalizada por el mejor socio del noruego, De Bruyne con un tiro centrado directo a las manos del arquero camerunés. El mediocentro belga dio el susto al tener problemas físicos y volvió momentáneamente al césped con Foden ya calentando para sustituirle. De Bruyne no pudo continuar y fue sustituido por el inglés. El belga ya fue sustituido en la final perdida hace dos años en Oporto frente al Chelsea.
La primera línea de presión citizen dificultó la posesión del conjunto ‘nerazzurro’, que perdió fuelle y estaba más presente en su campo, aunque cada vez que podía buscaba los contragolpes. Le duraba poco el cuero al club de Milán y su rival merodeaba con más asiduidad el área italiana sin hallar la verticalidad necesaria para filtrar pases entre líneas de la poblada defensa de su adversario.
El muro del Inter seguía sin presentar fisuras. Sin capacidad de encontrar espacios, el bloque británico aceleró en el descuento y su última ocasión fue un chut desde la fronta del área de Akanji que se fue por arriba de la portería transalpina.
Rodri corona al City
Los dos finalistas no hicieron cambios para la segunda mitad, que comenzó disputada en una lucha por el balón concentrada lejos de sendas porterías. Superado los cinco minutos, el partido se animó: los dos equipos intercalaban acercamientos, siendo más vertical el Inter que también sufrió la exigencia física de la final al lesionarse Dzeko, reemplazado por Lukaku.
El City seguía enredado con su juego interior por el sólido bloque italiano. Con poca profundidad en los costados, desde el derecho pudo pagar caro un error de Akanji al dejar pasar un pase atrás de Bernardo Silva al que se anticipó Lautaro Martínez y no pudo superar a Ederson que salió a bocajarro. Una clara ocasión de gol replicada por una contra inglesa cortada por falta y la acción a balón parado fue culminada por Dias cuyo testarazo se marchó por arriba de la meta de Onana.

Sin generar peligro con su circulación del cuero, el equipo de Guardiola sí que lo generaba cuando el encuentro subía de ritmo con transiciones rápidas. Stones era el jugador más inspirado en la sala de máquinas citizen frente a un conjunto ‘neroazzurro’ que aguantaba y veía cerca la sorpresa en Estambul.
En un tramo igualado, el Manchester City se adelantó en el marcador. Akanji asumió riesgos avanzando metros en la elaboración del juego, halló un hueco en la telaraña interista encontrando a Bernardo Silva que apurando la línea de fondo asistió al corazón del área para un Rodri que, con un disparo colocado con su interior, batió a Onana para enloquecer a su afición haciendo el 1-0.

El Inter de Milán tuvo que cambiar de estrategia. Adelantó sus líneas y avisó con un remate de cabeza al travesaño de Di Marco que parecía en posición antirreglamentaria. Los de Inzagui tuvieron otra ocasión seguida en las botas de Lukaku que no pudo superar a Ederson.
El técnico italiano hizo un doble cambio para buscar el empate: entraron Gosens y Bellanova por Dumfries y Bastoni. Al adelantar sus líneas, el club mancuniano pudo encontrar espacios gracias a su juego interior. Foden se quedó cerca de sentenciar la final si no llega a ser por la intervención providencial de Onana.
El tramo final del segundo tiempo estuvo completamente abierto, con ambos equipos teniendo opciones. Lukaku dio otro aire al ataque interista: aguantaba de espalda los pases de sus compañeros que encontraron espacios en sus flancos y sus centros peligrosos eran despejados por su adversario. En el elenco de Mánchester, Bernardo Silva lideró el ataque celeste moviendo el cuero a su antojo.
Stones acabó su gran partido al ser sustituido por Walker. Los de Pep Guardiola lograban llevar el envite a sus intereses al tener alejado a su rival, que hizo otra doble permuta: salieron Çalhanoglu y Darmian para dar entrada a Mkhitaryan y D’Ambrosio.
El cuadro británico perdió el control del partido en la recta final. El Inter asediaba el área celeste y Lukaku tuvo el 1-1 en una triangulación área prolongada por Mktirayan y el belga no estuvo preciso con su remate de cabeza al salir centrado a la portería de Ederson que amortiguó la acción con sus pines. El delantero generó otra oportunidad en la siguiente aproximación pero su zurdazo se fue lejos.
En el descuento, el Inter fue a por todas. Tuvo dos ocasiones para forzar la prórroga: en la primera, Barella no estuvo fino con su golpeo desde fuera del área y en la última jugada del partido, el cabezazo de Gosens en el primer palo lo despejó Ederson en la parada de la final, la cuarta seguida que se decidía por la mínima.
El City tendrá un duro test en el inicio de la próxima temporada, en pleno verano, en Atenas en la Supercopa de Europa ante el Sevilla del José Luis Mendilibar, ganador de la Europa League hace pocos días en Budapest frente a otro conjunto de la Serie A, la Roma de Mourinho.
Ficha técnica
1 - Manchester City: Ederson; Akanji, Dias, Stones, Aké; Rodri, Gundogan, De Bruyne (Foden, m.35); Grealish, Bernardo y Haaland.
0 - Inter de Milán: Onana; Darmian (D'Ambrosio, m.84), Acerbi, Bastoni (Gosens, m.76); Dumfries (Bellanova, m.76), Barella, Brozovic, Calhanoglu (Mkitaryan, m.84), Dimarco; Dzeko (Lukaku, m.57) y Lautaro
Gol: 1-0, m.68: Rodri.
Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia). Amonestó a Haaland (m.92) y Ederson (m.94) por parte del Manchester City, y a Barella (m.59), Lukaku (m.83) y Onana (m.92) por parte del Inter de Milán.
Incidencias: final de la Liga de Campeones disputada en el Atatürk Olympic Stadium de Estambul ante unos 70.000 espectadores.